El ministro de Cultura de la Ciudad, Hernán Lombardi, explicó en C5N sus expectativas sobre el concierto que se está realizando en la 9 de Julio. Empresarios, artistas, embajadores y distintas personalidades siguen el show de Plácido Domingo desde las primeras filas

"Esto es un espectáculo, que además de lo cultural, nos permite pacificar nuestros corazones y nuestras cabezas. La cultura es lo único que lo permite. Yo no soy fanfarrón, pero hoy Buenos Aires es la gran capital cultural del mundo", indicó el ministro Lombardi, a minutos del inicio del esperado espectáculo.
El funcionario celebró que las 22 mil sillas que dispuso la Ciudad "están colmadas" y que según datos que le habían aportado sus asesores, ya había más de 100 mil personas sobre la 9 de Julio, a la espera del inicio del show.
La embajadora de los Estados Unidos en Buenos Aires, Vilma Socorro Martínez, llegó al Obelisco porteño para escuchar a Domingo. En diálogo con Radio 10, la diplomática recordó que el tenor es director de la Ópera de Los Ángeles.
"Ya he tenido la oportunidad de verlo. Lo conocí hace varios años cuando trabajamos por las víctimas de los terremotos en México. Es una persona que admiro mucho", indicó.
La diputada de la Coalición Cívica, Patricia Bullrich, también se sumó a la velada. "Este tipo de espectáculo son bárbaros. Recién veía a un montón de gente que venía con su silla, en un día inolvidable para los argentinos, que es el 24 de marzo de 1976. Hoy también es un día de memoria y de recuerdo", reflexionó.
El empresario Cristiano Ratazzi también celebró las condiciones climáticas del encuentro y recordó la primera vez que pudo ver en vivo a Plácido Domingo, en el Mundial de 1990, cuando los tres tenores cantaron por primera vez juntos.