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15-03-11

La OIEA admitió daños en el núcleo del reactor y la UE habla de "apocalipsis"

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Los países de la Unión Europea decidieron el martes imponer controles de resistencia a sus centrales nucleares ante eventuales sismos, tsunamis y ataques terroristas, tras el accidente en Japón. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) reveló que hubo 30 réplicas en 14 horas. El movimiento telúrico más importante fue de magnitud 6,2. En tanto, el canciller japonés, Takeaki Matsumoto, admitió que la radiación liberada "puede afectar la salud". El Organismo Internacional de Energía Atómica advirtió que la vasija de seguridad del reactor 2 de la central de Fukushima "podría estar afectada" y hay posibilidad de fuga radiactiva

 

La situación en ese reactor es la más preocupante ya que, según acaba de informar el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), su vasija de contención primaria puede haber resultado dañada, informó El País. En caso de ceder, podría ocurrir una fuga radiactiva parcial o total.

Mientras tanto, el comisario europeo de Energía, Günther Oettinger, aseguró ante una comisión del Parlamento Europeo en Bruselas que "se habla de apocalipsis" y consideró que "es un término particularmente bien escogido", pues "prácticamente todo está fuera de control". "No excluimos lo peor en las próximas horas y días", agregó.

Previamente, Oettinger había anunciado que los países de la UE decidieron aplicar controles de resistencia a sus centrales nucleares, tras una reunión extraordinaria con representantes de gobiernos, autoridades nacionales de seguridad nuclear y de la industria del sector para sacar las lecciones de lo sucedido en la central japonesa de Fukushima. "Se trata de reexaminar los riesgos de tsunamis, ataques terroristas, sismos y cortes de electricidad" en las instalaciones en Europa, dotadas con unos 150 reactores, de los cuales 58 se encuentran en Francia, según Oettinger.

Por otra parte, el USGS realiza un relevamiento detallado de cada una de las réplicas que se generan en la isla. Desde el terremoto inicial del viernes, se registraron más de 450. En las últimas catorce horas (entre las 01.35 y 15.23 GMT) hubo 30 temblores, tres de los cuáles tuvieron magnitud 6 o mayor. El menor fue de 4,5.

El principal problema que enfrentan las autoridades de seguridad sigue siendo la emergencia en las plantas nucleares de Fukushima. "En el reactor número 4 se produjo un incendio. Hay radiactividad que podría afectar la salud de las personas", declaró Matsumoto en una rueda de prensa al término de una reunión de cancilleres del G8 (Francia, Estados Unidos, Rusia, Alemania, Gran Bretaña, Italia, Canadá y Japón).

"Respecto del reactor número 3, estamos inyectando agua para enfriarlo y hemos dicho a los habitantes en un radio de 20 km que evacuen y a aquellos que están en un radio de 30 km, que se queden en sus casas", agregó el ministro.

El canciller nipón sostuvo que "la situación sigue siendo difícil". "Hacemos todo lo posible para solucionar el problema", agregó Matsumoto, antes de precisar que su gobierno informó a la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), a la que pidieron que "envíe un equipo técnico".

El primer ministro japonés, Naoto Kan, había anunciado antes en Japón que el nivel de radiactividad había "aumentado considerablemente" en la central nuclear de Fukushima 1.

Al mismo tiempo, los periodistas de los principales medios alemanes iniciaron un lento, pero persistente, éxodo de la capital japonesa, asolada por los primeros indicios de radiación. Luego le siguieron los diplomáticos, quienes en algunos casos decidieron trasladar sus sedes a ciudades alejadas de la catástrofe.

El éxodo coincidió con un fuerte sismo de magnitud 6 que se produjo el martes al suroeste de Tokio, donde los edificios temblaron. El epicentro se situó en la provincia de Shizuoka, unos 120 km al suroeste de la capital japonesa, y cerca del monte Fuji, zona en la que se sintió más fuertemente el temblor de tierra, indicó la Agencia de Meteorología japonesa. El hipocentro se situó a solamente 10 kilómetros de profundidad, precisó la agencia.

Las múltiples réplicas del terremoto del viernes en la zona en la región que se encuentran los reactores reavivan los temores. El Gobierno admitió por primera vez que la radioactividad ya "es peligrosa para la salud". Recomendó, por eso, evacuar a las personas que están en un radio de 30 kilómetros, a las que ya habían pedido encerrarse en sus viviendas.

Desde el viernes, la central de Fukushima 1, situada a sólo 250 kilómetros de Tokio, la megalópolis más importante del mundo con 35 millones de habitantes, suma nuevos accidentes. Tras el sismo de magnitud 9.0, los sistemas de enfriamiento fallaron en tres de los seis reactores de la central construida en los años 70 con tecnología francesa, a lo que se sumó una explosión de hidrógeno que provocó el incendio en el reactor 4.

Las condiciones en la planta atómica dañada se deterioraban ante la posibilidad de que pudiera estar hirviendo el agua de una piscina de desechos de combustible atómico de un reactor, dijo un funcionario de seguridad atómica de Japón.

Por otra parte, el Ministerio de Exteriores de Austria decidió trasladar su embajada en Japón desde Tokio a Osaka, ante el aumento de los niveles de radiación atómica en la capital nipona en las últimas horas.

"Hemos decido trasladar la embajada de forma temporal a Osaka, donde ya hay un consulado", explicó a Efe el portavoz de Exteriores, Peter Launsky-Tieffenthal.

"Hace varios días ya pedimos a los ciudadanos austríacos que abandonaran el noreste de Japón y el área metropolitana de Tokio", dijo el portavoz.

En Osaka, aseguró, las infraestructuras y el flujo eléctrico no han sufrido tantos daños, mientras que "lo imprevisible de la evolución en la situación nuclear" ha sido también un factor de peso para el traslado de la legación.

El cambio es efectivo desde hoy y se mantendrá por un tiempo indeterminado en función de la situación, indicó Launsky-Tieffenthal.

Los niveles de radiación han aumentado en amplias zonas de Japón, incluida la capital, donde se han detectado pequeñas cantidades de sustancias radiactivas como cesio, aunque el gobierno metropolitano insiste en que todavía no suponen un riesgo para la salud.

Los residentes en un perímetro de 20 kilómetros alrededor de la central de Fukushima, unos 200.000, han sido evacuados desde el fin de semana y hoy el Gobierno extendió el área de alerta hasta los 30 kilómetros.