En la previa del encuentro con José Mujica y Fernando Lugo, la mandataria defendió las licencias no automáticas y recordó las trabas que tienen algunos productores argentinos para ingresar a mercados como el de los EEUU

La presidente Cristina Fernández de Kirchner dijo que hay que "terminar con el mito del libre mercado" al señalar que "todavía hay algunos que acusan al Gobierno, cuando defiende la industria y el trabajo nacional, de tener prácticas casi como si fueran ilegales".
"No existe el libre mercado tal cual nos enseñan o nos recetan desde los centros de poder", remarcó la Presidente durante la presentación del Plan Estratégico Industrial 20/20 en Casa de Gobierno.
La iniciativa fabril apunta a articular políticas entre la Nación, las provincias y los municipios. La jefa de Estado señaló que entre los objetivos del plan está la elección de diez núcleos productivos industriales en diferentes puntos del territorio nacional.
"Este año, que hemos batido el récord de producción de cemento, con 10,5 millones de toneladas, el aumento más importante de consumo se produjo en las provincias del noroeste argentino. Batimos el récord del año 2008 de 9,8 millones, que era récord desde el año 1980", expresó Cristina Kirchner.
"La industria nacional completa el ciclo de crecimiento más importante en términos porcentuales de toda su historia, con el alza más importante desde 1940", añadió.
"Estamos con nuestra deuda reestructurada y cumpliendo cada uno de los pagos. Han caído muchos mitos", añadió Cristina Kirchner.
La mandataria se refirió al "tan mentado clima de negocios que siempre escucho de los empresarios. Cuando uno mira las rentabilidades de los empresarios, han sido muy buenas".
Cristina Kirchner manifestó que el plan apunta a reducir en un 45% el nivel de importaciones, alentar la producción en diez sectores claves de la economía, y reducir la tasa de desocupación al 5 por ciento.
"Es necesario concebir al país como una unidad", dijo la Presidenta ante gobernadores, ministros y empresarios que se dieron cita en el Salón de la Mujer de la Casa Rosada.
Fernández de Kirchner convocó a "empresarios, trabajadores, académicos, banqueros e inversores de todas las provincias del país" para integrar 10 foros de análisis de sectores productivos, con el objetivo de realizar un debate participativo y federal sobre las políticas industriales para los próximos 10 años.
La mandataria llamó a terminar con la dicotomía entre la producción primaria y la industrial, y exhortó a seguir con este Plan destinado "a dar mayor valor agregado a nuestra producción, a ir completando los eslabones de las cadenas de los distintos sectores" en busca de un crecimiento sostenido.
"El valor agregado hoy se llama también innovación tecnológica. Vaya si no la hubo, por ejemplo, en las telefónicas, desde los teléfonos "ladrillos" a los celulares de hoy. Cada sector va a tener que agregar valor tecnológico para mejorar su productividad", agregó.
"Otro de los temas es el tipo de cambio, porque se admira a economías que no tienen control de capitales y sus monedas se aprecian", señaló, para ponderar la "flotación administrada del tipo de cambio, que es absolutamente competititvo
Sobre los salarios, indicó que "estamos en 37% arriba de los salarios del año 1998-2001", cuando "la participación del salario de los trabajadores en el PBI se había deteriorado".
"Si yo hubiera enfriado la economía en el año 2007 y 2008, nos congelábamos. Todo esto me apasiona, porque veo las oportunidades que tenemos: el desarrollo del software junto a las autopartes automotrices, tenemos que incorporarlo a todo lo que ha sido el desarrollo industrial. Las automotrices fueron las que impulsaron todo este crecimiento. Si se incorpora la tecnología, le va a dar mucha más rentabilidad a la industria", expresó.
La Presidente finalizó su discurso con una visión optimista sobre el presente de la economía, al afirmar que "vamos a llegar a las 100 millones de toneladas de producción" agrícola este año, así como que "es posible que pasemos los 11 millones de litros de leche" producidos en el país en la presente campaña.
"La providencia seguramente nos ha ayudado", apuntó, y acotó que este resultado obedece también "al esfuerzo de los productores". Apeló a "la buena fe, el optimismo y la esperanza que todos los dirigentes tienen la obligación de infundir a sus empleados y a la población en general".