La actividad parlamentaria de este año en el Congreso está a pasos de concluir y el oficialismo fracasó ayer nuevamente en su intento de tratar en el recinto el plan de gastos del Ejecutivo. De esa manera, aumentan las posibilidades de que la presidente Cristina Kirchner prorrogue la ley que rigió en 2010, tal como lo reconoció el lunes

El kircherismo no logró el objetivo de que se trate nuevamente la iniciativa, ya que sólo asistieron 119 legisladores, con lo que le faltaron otros 10 para habilitar el tratamiento.
De cualquier manera, la jornada parlamentaria no será recordada por esta circunstancia sino por el "cachetazo" que la diputada del PJ disidente, Graciela Camaño, le propinó a su par del oficialismo, Carlos Kunkel.
El inusual hecho se produjo en momentos en que se reunía la Comisión de Asuntos Constitucionales para analizar las supuestas "presiones" recibidas por diputados de la oposición para que no participaran de la primera sesión en la que se debatió el presupuesto.
Ante la falta de presupuesto, lo más probable es que la Presidente opte por prorrogar, vía decreto de necesidad y urgencia, el presupuesto 2010, tal como lo prevé la ley de administración financiera, ya que está practicamente descartada la posibilidad de que se llame a sesiones extraordinarias.
El oficialismo sólo logró reunir en el recinto a 119 legisladores, mientras que el número necesario para habilitar el debate es 129, ya que la oposición decidió no concurrir al recinto, a excepción del jefe del bloque radical, el cordobés Oscar Aguad.
Desde la oposición habían adelantado que desistirían de participar del debate, ya que el oficialismo no cumplió con el mandato de la última sesión de convocar a la Comisión de Presupuesto para analizar la posibilidad de lograr un consenso.
Es que para los bloques opositores, el proyecto enviado por el Ejecutivo subestimó todas las metas de crecimiento, inflación y recaudación para tener una mayor disponibilidad de los recursos fiscales.
"La oposición no nos va a extorsionar", bramó el titular del bloque del oficialismo en la Cámara baja, Agustín Rossi, al admitir que la sesión sería imposible por falta del quórum necesario.
Rossi continuó con sus críticas a la oposición y afirmó que "se asustan cuando los llama un funcionario, pero no cuando los llama un empresario tras otro empresario", en referencia a las denuncias sobre presiones a algunos diputados opositores en la sesión de la semana pasada, cuando se votó que el Presupuesto retorne a Comisión.
"Hemos demostrado toda la voluntad para que se debata el presupuesto y que no hagan este latrocinio institucional. Siguen siendo como hasta ahora, una oposición que pone palos en la rueda y trata de trabar la gestión de Cristina Kirchner", afirmó el diputado.
El kirchnerismo pretendía votar el proyecto sin volver a discutirlo en comisión, pero la oposición no bajó al recinto para no convalidar esa estrategia oficial, aunque el Gobierno ya anunció que cuenta con otras "herramientas" para contar con un presupuesto.
Entre esas herramientas figuran la prórroga del presupuesto actual y los Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU), ya que en menor medida podría ser una extensión de las sesiones ordinarias.
Cuando el oficialismo no llegaba al quórum, Rossi pidió otros 15 minutos de espera para tratar de llegar al número, pero nunca lo lograron.
Los que bajaron al recinto fueron los legisladores del FpV, los del bloque de Nuevo Encuentro, encabezados por su titular Martín Sabbatella, y algunos provinciales como el cordobés Francisco Fortuna, aliado al ex gobernador José Manuel De La Sota, y Pedro Molas, del Frente Cívico Catamarqueño.
A las 11:20, ante la insistencia de los radicales Oscar Aguad y Rubén Lanceta, el presidente de la Cámara baja, el oficialista Eduardo Fellner, dio por fracasada la sesión.
Fuente: NA