Según el estudio publicado hoy, 62.800 de las 80.000 armas confiscadas a los cárteles mexicanos entre diciembre del 2006 y febrero del 2010, provenían de Norteamérica

Los cárteles de droga mexicanos nutren sus arsenales con armas provenientes de los Estados Unidos, mientras el gobierno de Barack Obama no hace lo suficiente para enfrentar el problema, denunció hoy The Washington Post.
"Los ejércitos de narcotraficantes mexicanos tienen una fuente externa de armas y de financiamiento (...) y para nuestra vergüenza, esa fuente son los Estados Unidos", dijo el diario en un editorial.
El Post citó un estudio de los expertos Colby Goodman y Michel Marizco, auspiciado por el Centro Woodrow Wilson y la Universidad de San Diego.
Según el estudio, por lo menos 62.800 de las 80.000 armas confiscadas a los cárteles mexicanos entre diciembre del 2006 y febrero del 2010 provenían de Estados Unidos, y el tráfico asciende a unas 5.000 piezas de armamento por año. Los dos modelos más populares son fusiles de asalto: los AK47 rumanos y las imitaciones del Bushmaster AR-15.
"Los recursos aplicados para combatir el tráfico de armas son exiguos comparados con la magnitud de la amenaza", dice el diario, agregando que a pesar de un elocuente discurso al respecto pronunciado por el presidente Felipe Calderón en el Congreso estadounidense, ni el presidente Obama ni sus aliados legislativos se han atrevido a pedir que se reanude la prohibición sobre los fusiles de asalto.
"México (...) está en una lucha enconada para proteger su estado derecho y su democracia. El hecho de que los Estados Unidos es la fuente de tantas de las armas usadas para socavar ese orden es escandaloso e inaceptable. El señor Obama debería considerar la lucha contra ese tráfico de armas una de sus máximas prioridades de seguridad nacional", dice el Post.
Fuente: AP