Muchos técnicos se juegan la continuidad en la 6ta fecha. Pese a que se habla de proyectos a largo plazo, los resultados siguen siendo determinantes. Troglio, Borghi, Russo, Cocca y Tocalli, cerca del abismo

Se viene un nuevo fin de semana en el fútbol argentino. Se juega la sexta fecha, y más allá de la atrapante lucha por la punta, la jornada puede deparar la salida de algunos entrenadores. Sí, en apenas un puñado de partidos, los largos proyectos a los que supuestamente apuestan los dirigentes terminan por sucumbir ante los resultados.
La lista la encabeza Pedro Troglio. Después de la eliminación de la copa Sudamericana ante Independiente, al técnico del último campeón parece habérsele acabado todo el crédito. Pese a que se mostró con fuerzas para seguir en su cargo, una derrota como local ante Newell´s seguramente será determinante.
En uno de los partidos de este viernes también puede haber alguna salida precipitada. Caruso Lombardi tomó algo de aire con los últimos dos resultados, pero una derrota como local podría generar el retorno de los fantasmas. Enfrente, Gimnasia todavía no ganó, no hizo goles y está al borde del descenso directo. Diego Cocca sabe que si no le encuentra rápido la vuelta, deberá decir hasta luego.
Entre los grandes, Russo y Borghi ven como, fecha a fecha, el piso sobre el que pisan comienza a desmoronarse. El Bichi volvió a decir que un mal resultado ante Olimpo sería complicado para el futuro. Y aunque en Brandsen 805 desmienten cualquier decisión precipitada, las derrotas contagian, y mucho más en un club como Boca, que viene de varios torneos de fracasos.
Lo de Racing es peligroso: arrancó muy bien, ganó en la Bombonera, y cuando se preparaba para el salto, perdió tres al hilo. De pasado sufrido, el hincha quiere olvidarse ya del fantasma del descenso, y en esa necesidad ya empezaron a apuntar contra el bueno de Miguel, pese a que desde que asumió sumó más puntos que ningún otro equipo.
Del otro lado de Avellaneda, la clasificación en la Sudamericana fue una gran bocanada de aire. Pero Garnero sabe que imperiosamente debe enderezar el barco en el torneo local, porque lo de la cancha de Argentinos puede ser pan para hoy y hambre para mañana.
Otro de los que tiene puesto el respirador artificial es Hugo Tocalli. Su Quilmes es el único de los ascendidos que no pudo ganar, pese (o como consecuencia, tal vez) de haber sido el que más incorporó. Y aunque desde las huestes de Meiszner juran y perjuran que el proyecto en Primera es con el ex técnico de Vélez, una derrota ante Independiente podría apurar una decisión.
Apenas van 5 fechas del Apertura, pero algunos ya piden cambios urgentes para reacomodar el rumbo de sus equipos. Los proyectos a largo plazo quedan a un lado, ante la urgencia de ganar como sea. Es la guillotina de nuestro viejo y querido fútbol argentino. Guillotina que este fin de semana puede caer por primera vez.