El abogado de la familia Lizarraga, Daniel Llermanos, explicó que la carátula debería cambiar si "se comprueba que contrataron un grupo que en general duplica o triplica el número de personas cuando había problemas con la capacidad"
El letrado de la familia de Ariana Lizarraga aseguró hoy que en el boliche Beara de Palermo "había personal trabajando en negro y que sabía de los riesgos que había que tomar para evitar el exceso de peso", por lo que estimó que de comprobarse esa situación "hay que hablar de crimen, no de homicidio culposo".
"En el boliche se sabía que había riesgo de derrumbe y eso puede ser un crimen", remarcó el abogado Daniel Llermanos.
Llermanos, quien conocía a Lizarraga porque era una estudiante de abogacía que iba a ingresar a trabajar en el estudio de él, aseguró que esto "es terrible", ya que es una situación que le toca vivir de cerca.
El letrado explicó que en este tipo de causas hay una dificultad porque "se debe saber hasta dónde es negligencia y cuando empiezan las causas", pero atribuyó la responsabilidad a los dueños del boliche.
"Si se sabía que había problemas con la estructura no se puede contratar un grupo como Ráfaga que va a duplicar o triplicar el número de personas", precisó Llermanos.