El ministro de Justicia, Aníbal Fernández, recordó que pese a las diferencias políticas, "hubo una gran amistad". Randazzo elogió su "profunda pasión por la política"

El ministro de Justicia y Seguridad, Aníbal Fernández, expresó su dolor y su "profunda consternación" por el reciente fallecimiento del ex presidente de la Nación Raúl Alfonsín.
Fernández, en declaraciones televisivas, recordó que "la vida me dio la oportunidad de conocerlo hace seis o siete años en actividades del gobierno. Y terminé entablando una amistad que me satisfizo y me hizo muy bien".
A su vez, el ministro señaló que en época "he discutido con él por diferencias políticas, pero siempre con un trato cordial".
Por su parte, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, señaló que "hoy es un día triste para la Argentina: murió un demócrata; murió un
buen hombre".
"Más allá de nuestras diferencias, los que formamos parte de la vida política de la Argentina reconocemos en el doctor Alfonsín a un dirigente con enorme pasión por la política, con fuertes convicciones, y un defensor de los derechos humanos y la democracia", dijo el titular de la cartera de Interior.
Randazzo consideró también que "hombres como el doctor Alfonsín, que sin lugar a dudas han construido parte de la historia de nuestro país, y que además han tenido el respaldo popular en las urnas, siempre merecen el mayor de los respetos".
El jefe de Gabinete, Sergio Massa, sostuvo que "para muchos la persona de Alfonsín es el símbolo de la democracia y así tiene que ser reconocido".
El funcionario señaló que "esta hecha toda la coordinación con la vicepresidencia y la secretaría legal y técnica para que Alfonsín tenga el reconocimiento que merece". Finalmente reiteró que "todas las banderas de edificios públicos oficiales están a media asta".