Distintas personalidades del ambiente del automovilismo opinan que los episodios de espionaje entre Ferrari y McLaren beneficiaron a la categoría. Los argumentos

Tres hombres que pisan fuerte en los pasillos de la Fórmula Uno se manifestaron sobre el escándalo de espionaje entre Ferrari y McLaren que cubrieron toda la temporada y, lejos de lanzar fuertes críticas hacia los miembros de los respectivos equipos o a las autoridades en general, sostuvieron que resultó ser un factor positivo para la máxima categoría del automovilismo mundial.
Uno de los que se aferró a esta postura fue el ex campeón del mundo Mario Andretti quien, sin vueltas, le dijo a la revista Autoweek: "Podrías pensar que eso dañaría su credibilidad, ¿pero sabes qué? Ha atraído muchísima atención, y eso no fue tan malo".
En la misma dirección fue el tricampeón del mundo Niki Lauda, al considerar que sirvió como vía de promoción. "Ha sido un buen año para la F1 desde el punto de vista publicitario. Se leían noticias muy malas, pero cualquier noticia es buena", declaró a la revista Business 24-7.
Por último, el presidente de la FIA, Max Mosley, le advirtió a The Guardian que "la gente está interesada en el aspecto humano, y todo el aspecto humano del caso Ferrari-McLaren fascinó a mucha gente fuera de la fórmula uno".
"La publicidad de hecho aumenta el interés. No creo que eso haga ningún daño a la fórmula uno mientras los patrocinadores sientan que el deporte está avanzando con sinceridad y que se gobierna con sinceridad", concluyó, según declaraciones que reproduce el sitio thef1.com.