Estaciones de servicio acotaron la venta de combustible. Las playas de Repsol-YPF, por ejemplo, pusieron un tope de 50 litros por vehículo. Se teme que las dificultades prosigan hasta después de las Fiestas
Al obstáculo de no poder pagar la carga de combustible con tarjetas de crédito, se ha sumado el más temido de los problemas por estos días.
Hace unos días, las principales distribuidoras han decidido restringir a 50 litros el suministro de nafta por cada vehículo y la medida ya se hace sentir.
Por momentos es bastante complicado cargar combustible en Capital Federal. Con largas colas en las playas y faltantes de las principales categorías.
El ejemplo más llamativo es el de Repsol YPF que ya puso un tope por cada vehículo ingresante en sus playas: no cargan más de 50 litros. Además, no dispensan nafta extra, solamente venden común y Fangio XXI.
Justamente esta compañía que ayer fue el foco de atención de todos los medios, cuando el Grupo Petersen, que lidera Enrique Eskenazi, acordó con Repsol la adquisición del 14,9 % de su capital por 2.235 millones de dólares.