El gremio de la Unión Obrera de la Construcción es conducido por Gerardo Martínez, líder del sector opuesto a la conducción de Hugo Moyano en la CGT y quien recibió un respaldo decidido de la Casa Rosada el lunes pasado.
Cristina y Néstor Kirchner lo acompañaron el lunes en la inauguración de un hotel en la ciudad de Mar del Plata, un gesto que fue interpretado como de aval en la avanzada contra el jefe del sindicato de los camioneros.
Entre las 10 y las 12:30, los gremialistas colapsaron el tránsito bloqueando el paso en 32 puntos neurálgicos de la Capital Federal -entre ellos las avenidas Corrientes, Nazca, Pueyrredón y Caseros- en reclamo de mayores medidas de seguridad en las obras de construcción porteñas.
No contentos con obstruir las principales arterias de la Ciudad, el gremio liderado por Martínez cortó el tránsito en la General Paz a la altura de Zapiola, provocando un verdadero caos vehicular.
Los sindicalistas habían adelantado ayer en un comunicado oficial que la medida de fuerza es "en defensa de la vida de los trabajadores que sufren diariamente muerte e incapacidad por la actitud inescrupulosa de los empresarios" de la actividad.
El Sindicato de la UOCRA señaló también que esos empresarios "incumplen las medidas de prevención y seguridad en las obras".
La organización sindical exige el cumplimiento de la legislación vigente y que la autoridad competente ejerza efectivamente "su responsabilidad de control y sanción".
"Nuestra vida no tiene precio y, los trabajadores, transformarán su dolor en lucha para terminar con las muertes y con los empresarios atorrantes", concluyó el documento sindical.