El motivo por el cual Barros Schelotto no asumirá la dirección técnica del equipo tendría que ver con la negativa de Riquelme, con quien mantiene una tirante relación

Guillermo Barros Schelotto no se sentará en el banco de Boca y todas las miradas le apuntan a Juan Román Riquelme como el responsable de esa situación: el mediocampista le habría comunicado al presidente entrante, Pedro Pompilio, que no era recomendable la contratación "de algún ex jugador".
El dirigente explicó que tal circunstancia podría deparar "conflictos" y a partir de ese momento quedó claro el "veto" al Mellizo, actualmente codiciado por Gimnasia y Esgrima La Plata e Independiente como "refuerzo".
Pompilio advirtió que "no es el momento oportuno" para que los recientes ex futbolistas afronten, al menos en Boca, la función de director técnico. "Hay un cambio generacional en el equipo. Me parece que los ex jugadores siguen siendo compañeros de los que están y particularmente me parece que es un motivo de conflicto en la parte humana", expresó en declaraciones radiales.
Es que Barros Schelotto fue compañero de varios de los jugadores que hoy están en Boca: Riquelme, Martín Palermo, Sebastián Battaglia, Hugo Ibarra, entre otros.
Y con Román mantiene una relación tirante desde aquella lejana Intercontinental de 2000, cuando Boca dio el batacazo ante el poderoso Real Madrid. En ese partido, Guillermo fue al banco y Marcelo Delgado, íntimo amigo de Riquelme, formó la dupla de ataque con Palermo. Siempre se dijo que había influido la decisión del Topo Gigio.
Ayer como hoy, Riquelme vuelve a erigirse como líder dentro de un Boca que parece haber perdido personalidad a costa de malos resultados. Siga Miguel Ángel Russo o haya nuevo DT, todas las decisiones terminarán en el pulgar del número diez.