Las próximas negociaciones paritarias esperan a la nueva presidente, Cristina Kirchner, con una abultada pretención de los gremios agrupados en la CGT. Reclaman que el aumento sea 10% mayor al autorizado

En pocos días llega el test para el resto de las negociaciones salariales y el panorama que le espera a la nueva presidente no es demasiado alentador ya que los colectiveros de corta y media distancia afiliados a la UTA, un gremio cercano al jefe de la central obrera, Hugo Moyano, comenzarán a discutir con las cámaras empresariales del sector la recompensa para todo 2008 que arranca con un pedido de suba del 30%.
La intensión es clara: conseguir un aumento por encima de los índices de precios y que garantice una mejora de la calidad de vida de los trabajadores, dijo uno de los representantes de choferes de colectivos quien admitió que el planteo del sector no se aleja de los pedidos que alentarán al resto de los gremios en el primer trimestre de 2008, cuando se discutan las principales paritarias.
Y desde la CGT, según publica hoy El Cronista, tomarán el resultado de estas negociaciones como un test para verificar tanto la postura empresaria como la disposición de la flamante gestión de Cristina Kirchner ante la puja salarial.
Además, la negociación se inicia a escasos días de que el Gobierno autorizara una suba del 20% para las tarifas de los colectivos de media y corta distancia que parece no haber sido suficiente. Los representantes no sólo pedirán que el aumento sea del 30% sino que exigirán la incorporación al salario de la suma fija de $500 mensuales que los choferes cobran desde julio pasado.