El director técnico de Boca se refirió a la posibilidad de que los dirigentes del club le den salida luego de que el equipo redondeara un pobre segundo semestre en 2007

Miguel Ángel Russo, entrenador de Boca, negó ayer que su continuidad al frente del plantel xeneize tenga plazo fijo y afirmó que los "rumores" en ese sentido "le hacen mal al club".
"Los rumores no le hacen mal a Miguel Angel Russo (sic), le hacen mal a Boca", declaró el entrenador luego de la derrota que Boca sufrió ante Tigre por 2 a 1 en la definición del torneo Apertura.
"Yo no escucho rumores. A mí me interesa jugar y tenemos mucho por delante", aclaró.
Russo también explicó la manera en que Boca afrontará el final del torneo Apertura -en el que ya no tiene chance de título- a raíz de las numerosas definiciones con escaso decoro que se registran en la última década el fútbol argentino.
"Vamos a jugar el final del torneo con toda la honestidad y con todo lo mejor que tengamos, con excepción de (Rodrigo) Palacio y (Sebastián) Battaglia (suspendidos por acumulación de amarillas)", aclaró.
Sobre la derrota contra Tigre, Russo afirmó que "en el primer tiempo, Boca mereció una ventaja más amplia".
"Pero -agregó- en el segundo tiempo nos desesperamos y en diez minutos nos hicieron dos goles; y después nos desesperamos más. Lo que nos queda es mirar para adelante".