La controvertida medida ya generó malestar en el actual vicepresidente y gobernador electo, Daniel Scioli, e incluso dentro de la fuerza bonaerense. Sólo el 30% de los elegidos alcanzaron ese nivel educativo

En una nueva falta de coherencia el actual ministro de Seguridad provincial, León Arslanián, resolvió que 9193 policías bonaerenses que sean ascendidos el 1° de enero, de los cuales 6366 no terminaron sus estudios secundarios. Y lo que es más curioso es que hay normas puestas en práctica desde 2004 por el propio funcionario que lo impiden.
Incluso, según trascendió el acto para celebrar esos ascensos, a través de tres resoluciones firmadas por Arslanián, se haría el 8 de diciembre, dos días antes de que Daniel Scioli asuma la gobernación. Y la polémica parece haber quedado desatada pese a que será la misma fuerza política la que administrará la provincia.
El malestar también se trasladó al interior de las fuerzas, ya que hubo quejas por la desigualdad que implica el ascenso de quienes no terminaron sus estudios respecto de los que sí lo hicieron, según confirmó La Nación.
Pero parece que el funcionario poco recuerda lo que dijo desde que ingresó a la cartera de Seguridad, ya que durante su más de tres años de gestión, expresó varias veces que la formación de los policías era una de las prioridades de su gestión y que no era concebible la depuración de la fuerza si no estaba acompañada con la calificación de sus integrantes.
Fue por ello que en su momento el ministro echó de la Policía a unos 2000 hombres y sancionó a otros tantos. Incluso, introdujo cambios en la formación y fijó un escalafón único; es decir, eliminó la figura del suboficial. Con esta transformación, se decretó que si un policía quería ascender debía terminar el nivel polimodal, algo que ahora parece no importar.