Más de cien kilos de este producto fueron secuestrados por el Instituto de Medio Ambiente y Recursos Naturales Renovables de Brasil. Cómo no sabían qué hacer con ellos, los donaron a centros de salud

El hospital público de Recife va a experimentar un cambio abrupto en su menú diario: de insulsas sopas y gelatinas va a pasar a ofrecer langosta a sus pacientes, informó el diario O'Globo.
Cerca de 154 kilos de este crustáceo fueron secuestrados por el Instituto de Medio Ambiente y Recursos Naturales Renovables de Brasil (IBAMA), en el litoral sur de Pernambuco.
Los pescadores estaban utilizando equipamiento prohibidos en la captura de langosta. Esto fue lo que motivó la operación.
Desde fines de octubre, este organismo ya capturó, por este mismo motivo, 260 kilos de langosta en ese estado. Una cantidad importante de ellos fueron donados a hospitales del lugar. Los pacientes, felices.