El futuro ministro de Gobierno del ejecutivo porteño, Guillermo Montenegro, confió el proyecto en la Legislatura porteña. Si en 90 días no se concreta el traspaso de la Policía Federal, formará un nuevo cuerpo

Guillermo Montenegro ya tiene asegurado su lugar dentro del gabinete del futuro jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri. Estará a cargo de la cartera de Seguridad y por eso ayer visitó el Parlamento porteño, donde presentó el plan que pretende instaurar en las calles de la Ciudad.
En el proyecto queda estipulado que se le otorga al gobierno nacional un plazo máximo de 90 días para que se efectúe el traspaso de órbita del cuerpo de seguridad. En caso contrario, el macrismo impulsará "la creación de una nueva policía" y un "servicio penitenciario" que dependa del gobierno local.
El ex juez de la causa Skanska confirmó que "disolverá" la Guardia Urbana, al tiempo que consideró que "es una utopía decir que la inseguridad va a disminuir con mayor Policía".
El personal que actualmente se encuentra en ese cuerpo será reasignado a nuevas tareas. Principalmente se destinarán a controles de alcoholemia, inspecciones de plazas y control de tránsito.
La visita a la Legislatura del ex magistrado está relacionada con el presupuesto 2008 que está próximo a ser votado. Aunque Montenegro aún no definió "los números" que se van a precisar en su órbita, quiso dar el puntapié inicial.
Durante el encuentro que mantuvo Montenegro con la comisión de seguridad del Parlamento, deslizó la posibilidad de crear una prisión en la Capital y de un servicio penitenciario que depende exclusivamente del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.