El ex represor fue responsable del ocultamiento de la situación de los detenidos en centros clandestinos a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA, según afirmaron testigos en el juicio oral que se le sigue al ex marino

Una de las testigos sobreviviente de la ESMA comprometió a Febres al señalar que el acusado les hacía escribir a las embarazadas allí alojadas a dónde querían que llevaran a sus bebés cuando nacían.
Estas declaraciones fueron realizadas por Beatriz Toker de Girro, una de las victimas de ese centro clandestino que desmintió así lo que Febres dijo frente al tribunal el primer día del juicio en su contra, cuando aseguró que no sabía que había habido embarazadas en ese centro clandestino.
Toker dijo que los cadáveres de varios de sus compañeros fueron calcinados en el campo de deportes del gigantesco predio y por eso la querella solicitó que se remitan esos dichos al juez federal Sergio Torres, a cargo de la megainvestigación de la ESMA.
Héctor Febres, un prefecto que participo del grupo de tareas 3.2.2 de la ESMA, está siendo juzgados por el TOF 5 por sólo cuatro casos: los secuestros y torturas sufridos Carlos Lordkipanise, Carlos García, Alfredo Margari y Josefa Prada de Olivieri, que sobrevivieron al cautiverio.
Otra de las victimas de ese centro clandestino que declaró hoy, Manuel Fernando Franco, de 54 años, no sólo acusó a Febres de haberlo capturado y torturado sino que además cuestionó severamente a la Justicia por los pocos casos que se le imputan al represor en este juicio.
"He visto mucha gente que jamás volvió a aparecer y, aunque valoro este juicio, me sorprende que aquí solo acusemos a Febres por tan poquitos casos
. Quiero justicia, señor presidente", dijo el testigo. El juicio sigue mañana a las 10: 30 con una nueva ronda de testigos.