...

23-10-07 | Deportes

F1: cuando el compañerismo se convierte en odio

Agrandar letraAchicar letraTamaño
Votá 0 votos
Definiciones entre competidores en la última carrera en la historia de la categoría -que se inició en 1950- se dieron en ocho oportunidades, pero finales de "bandera verde" entre compañeros de equipos fueron pocoS

F1: cuando el compañerismo se convierte en odio

En el primer campeonato de F1, en 1950, los pilotos del equipo Alfa Romeo, compuesto por los italianos Giuseppe Farina, Luigi Fagioli y el argentino Juan Manuel Fangio, las tres "Fa", dirimieron el título en la última competencia.

El mítico circuito de Monza, Italia, fue el escenario para que Giuseppe Farina se quedara con el primer cetro de la categoría, ya que Fangio, en plena lucha con el italiano, abandonó a poco del final.

En dicha carrera Fangio se montó a la Alfeta de Piero Tarufi por rotura de la caja de la suya, ya que en esa época se permitían los cambios de autos en plena competencia, pero se rompió una válvula y desertó.

Compañerismo, juegos de equipos para que el segundo piloto deje pasar al 1 de la escudería, siempre existieron en la F 1, como también se dieron acatamientos y desobediencias a lo largo de los 57 años de existencia de la categoría reina del automovilismo mundial.

En 1956, el inglés Peter Collins, que tenía chances de ser campeón, ayudó dos veces a Fangio cediéndole su Ferrari en Monza en la última competencia, para que el balcarceño lograra su cuarto título mundial, pero el italiano Luigi Musso, desacató la orden del equipo y no le "prestó" su máquina al argentino.

La frustración de Reutemann
Para los argentinos, la segunda oportunidad de consagrar a un piloto criollo en la máxima categoría fue, sin duda, el año 1981, cuando Carlos Reutemann (Williams) arribó a la última carrera en Las Vegas con un punto de ventaja sobre el brasileño Nelson Piquet (Brabham) y seis más que el francés Jacques Laffite (Ligier).

El santafesino tuvo problemas de caja, se retrasó, ganó su compañero de equipo Alan Jones y Piquet, con el quinto lugar le ganó el título por una unidad.

La "desobediencia" de "Lole" Reutemann en la segunda carrera del año en Jacarepaguá, Brasil, cuando no acató la "orden" del equipo de dejarlo pasar a Alan Jones, a partir de ahí le generó no pocos inconvenientes con la escudería de Frank Williams que, para muchos, le costó el título.

Antes, en 1964, se dio un final de campeonato electrizante entre los británicos Graham Hill (BRM) y John Surtees (Ferrari), y el "Escocés Volador" Jim Clark (Lotus), ya que los tres arribaron con chances a la última fecha en México.

Lorenzo Bandini, coequiper de Surtees, que murió quemado tres años después en Mónaco cuando se incendió su Ferrari, chocó involuntariamente a Hill y lo sacó de la pista, en tanto Jim Clark rompió motor a un giro del final.

Surtees accedió al segundo puesto porque Bandini lo dejó pasar, se alzó con la corona y se convirtió en el primer piloto en ganar un título mundial en dos y cuatro ruedas.

Otro de los finales más recordados entre tres corredores se dio en 1986 entre los integrantes del equipo Williams, Nigel Mansell y Nelson Piquet, y el piloto francés Alain Prost, que se quedó finalmente con el cetro.

La carrera final fue en Australia y allí Mansell, líder del torneo, venía tercero pero reventó un neumático y Piquet, temiendo lo mismo para su Williams, ingresó a boxes a cambiar neumáticos y le dejaron el camino libre para que Prost se quedara con la carrera y el campeonato.

Hubo luchas memorables entre compañeros de equipos, como las del desaparecido brasileño Ayrton Senna y el francés Alain Prost, quienes en 1988 compartieron la escudería McLaren, y entre los dos ganaron 15 de las 16 competencias del calendario.

Ese año, el francés había sumado más puntos que Senna, pero como se descartaban cinco competencias del calendario, el brasileño, que había obtenido menos unidades que Prost, se alzó con el título porque sus 11 carreras elegidas sumaban más que las de su coequiper. Y fue historia.
Posteá tu comentario