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04-10-07 | Deportes

El sobreviviente de Cromañón que casi muere en River

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Gustavo Pascual es el hincha que el domingo, en el Monumental, resultó gravemente herido. Las autoridades del club miraron para otro lado. La víctima contó en Radio 10 su conmovedora historia

Gustavo Pascual, de 33 años, fue el domingo a la cancha para presenciar el partido de su equipo ante Rosario Central, que terminó con los incidentes que lo tuvieron como principal víctima.

Luego de que se desatara, dentro del campo de juego, una polémica por la decisión del árbitro Pablo Lunati de adicionar seis minutos de descuento (y que culminaron con el empate del local sobre la hora), hinchas visitantes destrozaron butacas del estadio y las arrojaron hacia la platea Centenario alta. Uno de los hierros impactó contra Pascual, que sufrió fractura de clavícula y cortes en la cabeza y en una mano.

En declaraciones a Radio 10, la víctima del incidente contó que aún se encuentra internado en el hospital Pirovano, y que no puede reincorporarse a su trabajo –es motoquero- porque desde el club de Núñez nadie se hizo cargo de la situación y, por lo tanto, no puede afrontar la operación correspondiente, que le cuesta 6 mil pesos.

"Sigo esperando que alguien se haga cargo", fueron una de las primeras frases que soltó Pascual, todavía shokeado por lo sucedido. "Yo no soy socio –prosiguió-, pero pagué una platea como todo el mundo".

Su relato sobre la actuación de las autoridades de River es un claro ejemplo de la crisis que atraviesa la institución, una de las más grandes de la Argentina: "Mis amigos me levantaron, me llevaron a la enfermería de la Centenario, pero estaba cerrada con cadena y candado. Después me sacaron afuera, y la ambulancia estaba lejos, en el estacionamiento pero en la terraza".

"Yo estaba muy mareado, la Policía me llevó hasta la puerta estacionamiento, llegó un médico y me trasladaron a la enfermería de River. Me cosieron, me pusieron el yeso en la mano y me mandaron al Pirovano", agregó, antes de aclarar que, después de eso, ninguna autoridad de River se interesó por su estado de salud.

Pascual está afligido porque sabe que va a permanecer, obligadamente, "algunos meses sin poder trabajar". "Los clavos salen 6 mil pesos, no tengo obra social y necesito operarme. Mientras no lo haga tengo que seguir internado acá", añadió.

Cromañón y después
Del otro lado del teléfono surgió la voz de Fernando Soto, abogado de Pascual, que sentenció: "Hay una responsabilidad clara (del club). El contrato de espectáculo, además de garantizar el show, dice que tiene que brindar seguridad".

Luego explicó que llamó a la presidencia de River y allí lo derivaron rápidamente a la oficina de Legales. Cuenta Soto que, además de los clavos para poder llevar adelante la operación, les solicitó ayuda. "No pedimos plata, vayan a verlo, está solo", fue su ruego.

Luego reveló: "Este chico es sobreviviente de Cromañón. Fue el chico que en un primer momento dijo que sabía quién había tirado la bengala, y que preservamos su identidad por seguridad. Él ya venía de una situación muy traumática y todo esto lo agrava".

Nuevamente intervino en la conversación Gustavo Pascual, la víctima, quien al ser consultado por la tragedia ocurrida el 30 de diciembre en el tristemente célebre boliche de Once, en el cual murieron de 194 jóvenes, ironizó: "Sí, justo esto paso otro día 30 (NdeR: esta vez de septiembre), ya sé que los días 30 no tengo que salir de mi casa".

Más serio y al borde del llanto, concluyó: "Me vinieron muchos recuerdos de Cromañón. Ahora estoy más o menos. Lo que quiero es poder irme, no quiero estar acá. Que venga alguien de River para decirme 'le ponemos un remís a tu familia para que vengan a verte'".
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