Pablo Deluca, el árbitro internacional de rugby escribió una columna especial para Infobae.com donde explica las claves de un partido épico para Los Pumas. "El más importante de su historia", señaló el prestigioso referí

Pocas palabras pueden abarcar lo que siente un hombre del rugby ante semejante acontecimiento. Pocas palabras pueden describir la actuación más importante de la historia de Los Pumas: magnífica.
Es que los argentinos jugaron magníficamente bien. Los franceses -para quienes la derrota significa una catástrofe- se vieron completamente desbordados y sorprendidos por el juego de los argentinos y no pudieron hacer nada para revertir una realidad que comenzó a construirse en el primer tiempo del partido.
Sin embargo hay un punto que sorprende por lo grato. La gira previa de Los Pumas de cara a esta Copa del Mundo no había sido la que todos esperaban. Es que los test frente a Gales y Bélgica dejaron algunas dudas. Sin embargo, lo que se vio hoy poco tiene que ver con esos 160 minutos.
El trabajo de Los Pumas no debe juzgarse por esos partidos, sino por los últimos tres años. Y es lo que se vio en la noche parisina de hoy.
Y así, con un trabajo metódico y ordenado, los orientados por Marcelo Loffreda consiguieron lo que nunca antes habían conseguido. El triunfo más importante de su historia.
Algunos discutirán que el acceso a los octavos de final frente a Irlanda en el mundial de 1999 fue más importante. Quizás sí... pero en la apertura de una copa, ante el local y que ese dueño de casa sea nada menos que Francia...
Pero además, este monumental triunfo Puma cambia todo en el torneo. Los pronósticos -que nos daban perdedores por 9 a 1- cambiaron rotundamente.
Los rivales ahora estarán condicionados cuando tengan frente a sí a la camiseta albiceleste.
Nuestros muchachos, en tanto, deberán administrar sus energías. Es que la entrega que regalaron, con paciencia y una concentración pocas veces vista, seguramente hayan ocasionado un desgaste considerable en sus energías.
Pero a no desesperar: hay recambio y los partidos que vienen son, a priori, accesibles. Aunque siempre hay que jugarlos.