Destacados economistas estiman que el cimbronazo de los mercados podría revertirse en corto plazo, dependiendo de la reacción del Central de los EEUU

Aldo Pignanelli, Miguel Arrigoni, Daniel Artana y Roberto Feletti
La crisis financiera que se inició con epicentro en los EEUU por el sobrecalentamiento del mercado inmobiliario está afectando al valor de los activos financieros de todo el mundo, pero con mayor intensidad en las denominadas economías emergentes, que acusan severas bajas de los precios de los bonos y acciones, y consecuentemente en subas de las tasas de interés y devaluación de sus monedas.
Frente a este escenario, que no tenía precedentes desde el 11/9, la devaluación del real de 1999 o de la crisis previas en las plazas asiáticas, por citar algunos, casos, Infobae.com obtuvo la opinión de diversos economistas para conocer qué efecto tendrá este nuevo fenómeno sobre las cuotas de los créditos que pagan las empresas y en especial las familias argentinas.
Si bien cada uno de los especialistas tomó diferentes puntos de referencia para sus análisis de esta coyuntura, en general coincidieron en destacar que es de esperar que este cuadro sea de corta duración y que la economía argentina cuenta con fortalezas que superan a sus debilidades, por lo que prevén un gradual retorno al escenario predominante hasta junio. Esto dijeron los economistas:
Aldo Pignanelli, ex presidente del Banco Central
"Mientras duren estas turbulencias de los mercados vamos a tener una falta de crédito y aumento de las tasas de interés, porque los prestadores son en general conservadores. Pero luego deberían normalizarse los mercados y sobrevendrá un exceso de liquidez, porque -superado el cimbronazo- quedará en las plazas el efecto de la inyección de recursos que hicieron los Bancos Centrales, hoy es el momento, justamente, de actuar por parte de las autoridades monetarias de cada país".
"A partir de allí bajarán las tasas de interés, aunque las nuevas líneas de crédito serán más selectivas en materia de riesgo que en los últimos tiempos, hasta que la avaricia vuelva a superar al miedo. En general eso demora unos dos años".
Pero recordó un dicho japonés "después de toda gran tormenta sale el sol", por eso sostuvo que para las empresas que venían tomando préstamos en el resto del mundo, sufrirán en el corto plazo un aumento del costo del financiamiento, y mayores restricciones, así como también un recorte en la ganancia de los activos financieros.
Mientras que para "las familias, por el contrario, no debería tener gran impacto, porque si este cimbronazo cesa en el corto plazo, las tasas volverán a bajar. De ahí que la repercusión sobre la actividad económica será una moderada atenuación de la tasa de crecimiento del PBI, del 8% actual a 6 o 7 por ciento".
"Hoy el Banco Central dio una clara señal tranquilizadora, al decidir salir a inyectar liquidez en los bancos con colocaciones de dinero contra garantía de bonos, para poner límite al encarecimiento del costo del dinero", finalizó.
Daniel Artana, economista jefe de FIEL y ex secretario de Hacienda
"Las turbulencias financieras que afectan a los mercados tienen hoy dos componentes, uno interno y el otro externo. En el doméstico, los inversores no ven con buenos ojos las últimas decisiones de aumento de gasto público a razón del equivalente anual de $5.000 M dispuesto en las jubilaciones, porque ya el gasto venía creciendo a tasas muy superiores a la de aumento de los ingresos y eso explica el ascenso de la tasa de riesgo país".
En el orden internacional, todo depende de cómo se corrija esta turbulencia y en qué tiempo, porque ahora, a diferencia de otras crisis en que abarcaba a pocos bancos, no se sabe a quién alcanza. Si se atenúa la tasa de interés en el mundo, pronto la crisis quedará superada.
"Por ahora lo que se observa es que los precios de las materias primas han comenzado a bajar y eso afecta a la actividad local y a la recaudación por retenciones. Además, en Brasil, el real comenzó a devaluarse y esto afecta la competitividad de la Argentina, y en consecuencia deteriora los términos de intercambio y también redundará en menor tasa de aumento del PBI. Pero si el escenario se normaliza en poco tiempo, el impacto se diluirá".
"Para los tomadores de crédito se observa que las tasas de interés han subido un escalón y eso vino para quedarse, con lo que afectará en alguna medida la demanda de bienes. Mientras que en el caso del crédito hipotecario, la Argentina mantiene un bajo volumen, y parte se ha otorgado a tasa fija y otra a tasa variable. Y si bien esta última podría subir, como se ubica por debajo de la fija tiene margen para aumentar sin que ello signifique un severo perjuicio para los deudores".
"Del lado de la banca no se advierten problemas de cobertura, porque en general las entidades han financiado menos del 80% del valor de los inmuebles".
Roberto Feletti, vicepresidente del Banco de la Nación Argentina
"Estimo que para el caso del financiamiento a los emprendedores las turbulencias financieras no debieran tener mayores efectos sobre el costo del crédito, porque hoy el principal determinante del nivel de las tasas lo determina la posibilidad de identificar el grado de riesgo de los emprendimientos".
"El Banco Central cuenta con una alta posición de reservas y ha venido colocando Letras a 4 años que permiten ser optimistas de que este proceso de crecimiento de la economía continuará en los próximos años".
Miguel Arrigoni, economista, director de Deloitte
Hoy la economía mundial está acusando los efectos de las equivocaciones del FED del los EE.UU. en subir las tasas para calmar los mercados. Lo que hasta ayer se podía calmar con un balde de agua, ahora se requieren de varias mangueras de bomberos, Y aparecen serias dudas para que eso sea efectivo y no derive en un profundo daño para las finanzas internacionales".
El economista aludía así a la política blanda del FED que permitió la revaluación de los activos de economías que no estaban en condiciones, así como alentó el boom de activos inmobiliarios con el crecimiento de las hipotecas a sectores que en condiciones normales "no calificaban".
"En este escenario, el coletazo le pega a todos los mercados y la Argentina no será la excepción. Pero el actual modelo depende de las variables internas, más que de las externas, por eso en la medida en que se mantenga la solvencia fiscal y el superávit del comercio exterior, una vez superada la ola negativa que afecta a los mercados, comenzarán a revaluarse los activos hoy en baja. Todo depende, de que la crisis financiera no derive en una crisis económica que afecte al precio de la materias primas en el mundo".
Camilo Tiscornia, economista de Castiglioni, Tiscornia y Asoc.
"Esto parece que está exagerado y está castigando injustamente a los países emergentes como el de la Argentina, cuando el problema es básicamente de los EEUU"
"En el caso de las familias argentinas, sin duda que este cimbronazo afectará a quienes tenían colocaciones de ahorro en acciones y bonos de la deuda argentina, pero serían las menos".
"En cambio del lado del crédito, la suba de las tasas de interés ha encarecido los préstamos vinculados con el consumo. Además es de esperar que los bancos comiencen a mostrarse más prudentes en el ofrecimiento de líneas de crédito prendarios e hipotecarios que eran los que más venían creciendo".
"Ahora, si las turbulencias financieras se mantienen en el tiempo, el panorama local se complicará un poco en lo que respecta al ritmo de crecimiento de la economía y creación de puestos de trabajo, pero francamente en lo que respecta a la actividad y solvencia fiscal, la economía está bien, las dudas más fuertes están vinculadas con la tasa de inflación".