Alejandra Belmartino se define como una curiosa, amante de la lectura y la escritura, de la vida, humana, animal y vegetal y a sus 56 años sólo se distinguiría por ser una abogada culta, con una calificada formación y una rica experiencia de vida.
Pero hay algo más en su vida que la coloca en el ojo de la tormenta: es la madre de Alan y William Schlenker, sindicados como responsables de la muerte de Gonzalo Acro, baleado durante una aparente disputa entre facciones de la barrabrava de River.
Como letrada y madre, ensaya una defensa de sus hijos y lanza una ofensiva contra la prensa a través del blog
http://barrasbravas2.blogspot.com/2007_06_01_archive.html Planteado mi carácter de madre de dos supuestos Barrabravas, violentos delincuentes, según los medios, acepté el desafío de proponerme analizar intelectualmente el fenómeno de la hinchada, desde lo humano, lo institucional y lo jurídico, lo que requerirá algún tiempo, desafía Belmartino, una abogda recibida en la Universidad de Buenos Aires, con postgrado en Harvard, que se especializó en la mediación.
Sobre el tema de los barrabravas plantea que la cuestión representa un antiguo problema continuado e irresuelto. Como casi todos nuestros males, no estamos siendo capaces de resolverlo, desde las instituciones. O quizás, lo que puede estar pasando, es que haya intereses a los que no les convenga, que se encuentre una solución.