...

19-07-07 | Deportes

En Núñez venden jugadores y se complica más el futuro

Agrandar letraAchicar letraTamaño
Votá 0 votos
El jugador más aplaudido y querido por los hinchas en los últimos partidos, el arquero Juan Pablo Carrizo, se va a la Lazio de Italia y el plantel se queda sin referentes. Qué será del equipo

En Núñez venden jugadores y se complica más el futuro

Mientras suenan los nombres para reemplazar a Juan Pablo Carrizo, recientemente transferido a la Lazio de Italia y próximo a viajar a ese país (se iría este fin de semana), River se ha quedado sin figuras.

El plantel que entrena y juega amistosos de segunda categoría en Corea, con motivo de la Copa de la Paz, no despierta expectativas en los hinchas y, para colmo, no tiene figuras.

Es que Carrizo era el último gran baluarte del equipo. Esto se pudo apreciar cuando en los peores momentos del último campeonato, el arquero fue el único aplaudido y avalado por los hinchas.

Sin Carrizo, entonces, River pierde chapa, se queda sin estrellas. Parece una paradoja en una institución que siempre se caracterizó por tener jugadores de mucho renombre en su plantel.

Justo Villar, de Newell's, se perfila como el que tiene más chances de reemplazarlo, pero deberá tener buenas actuaciones de entrada para ganarse al exigente público millonario. El otro candidato es Cristian Luchetti, quien estuvo a punto de arreglar con Vélez pero ahora que no llegó a un acuerdo es una clara posibilidad.

Pero los dos, se sabe, deberán arrancar de cero para ganar el afecto del hincha.

Sin referentes
Alejado Juan Pablo Carrizo, no tiene River figuras. Le queda Ariel Ortega, que volvió a entrenar, pero su futuro es incierto y no tiene todo el crédito por parte de la gente, como tuve históricamente.

Su vuelta puede ser segura; no así su nivel, lo que puede incidir en su futuro.

Los otros referentes, que de todos modos no están a la altura de un Carrizo o, eventual y condescendientemente, Ortega, son Eduardo Tuzzio, Federico Lussenhoff y Paulo Ferrari.

Daniel Belluschi no es la figura que era a principios de este año, cuando se hablaba –e inclusive lo decía el propio entrenador, Daniel Passarella- de que era la gran figura del campeonato argentino y que inclusive jugaba tan bien que iba a continuar inmediatamente en Europa.

Leo Ponzio tampoco tiene, entre los del medio campo, la chapa como para afianzarse en referente.

Marco Ruben, Mauro Rosales y Radamel Falcao tampoco apuntan como para ganarse, desde el ataque, el cariño popular.

Así está River, que vende jugadores y se queda, lenta pero visiblemente, sin figuras que despierten la pasión que siempre ha caracterizado a la institución. Y eso que el hincha riverplatense siempre se ha deleitado y encariñado con los jugadores de las inferiores. Unas inferiores que hoy parecen vacías.
Posteá tu comentario