Con el torso desnudo y bronceador; con tablas de snowboard o con originales cánticos, los habitantes de la Ciudad y el Conurbano sacaron a relucir sus ocurrencias frente a la imprevista nevada

Los canales de televisión reflejaron durante todo el día lo que ocurrió con el fenómeno climático. A los usuales e improvisados muñecos totalmente de copos y las inocentes batallas con proyectiles de hielo, esta vez se sumaron un sinfín de simpáticas acciones.
Quizá, el epicentro del ingenio argentino esta vez se trasladó de Córdoba a Lomas de Zamora. Bariló, Bariló, nos vamo`a Bariló, cantaba la gente agolpada frente a las cámaras de televisión.
No faltó quien avizorara un negocio ante la caída de los copos: Y podemos convertir a Lomas en un nuevo centro de esquí para el turismo internacional. Para fortalecer esa idea, o como una muestra de la particular forma de ver el fenómeno, un joven de unos 30 años sostenía una tabla de snowboard.
Otro vio una oportunidad justa para compartir todos sus conocimientos sobre deportes en la nieve, mientras agitaba un par de esquíes en sus manos. Sería un milagro que se pueda esquiar porque necesitamos otro tipo de copos más secos. A su vez, debe acumularse un mínimo de 40 o 50 centímetros, garantizaba a quien le acercara un micrófono.
El episodio más cómico ocurrió cuando un joven con el torso desnudo desplegó una silla de playa y se recostó sobre ella. A su lado, su amigo simulaba untarle un protector solar.
Otro ejemplo que muestra el sentimiento popular fue la irrupción de mascotas cuyo hábitat natural se halla en climas fríos. Es el caso de perros San Bernardo y siberianos, que alzados por sus dueños se sumaban a la fiesta siguiendo el compás del clásico y ya lo vé, y ya lo vé, el que no salta es un inglés. Todas ocurrencias que la nieve contribuyó a salir a la luz.