El vehemente secretario de Comercio Interior volvió al alto perfil en la jornada de este viernes, donde protagonizó una áspera reunión con directivos de Metrogas y anticipó drásticas medidas por las subas en colegios privados

Guillermo Moreno se mostró en público como en sus mejores épocas. El funcionario sostuvo este viernes por la mañana una durísima reunión en el edificio de Metrogas con directivos de la empresa de servicios públicos, en la que no estuvieron ausentes las acusaciones y los gritos.
Moreno recurrió a su viejo e intempestivo estilo de negociación y, tras el tenso encuentro, anunció la intervención de 180 días sobre Metrogas, en cumplimiento de la Ley de Abastecimiento.
Finalmente, la disposición fue levantada una vez que se conoció el cambio en la dirección de la compañía, castigada por el "manejo poco eficiente de la prestación del servicio", según expresó el ministro de Planificación Federal, Julio de Vido.
Fuentes oficiales argumentaron que Metrogas está bajo la lupa del Gobierno debido a que la distribuidora responde a la petrolera British Petroleum, una de sus principales accionistas, que, a su vez, mantiene en pie un reclamo en el CIADI, el tribunal internacional del Banco Mundial que arbitra en aquellas causas generadas por incumplimiento de contratos tras el default de 2002.
Por otra parte, Moreno también cobró protagonismo al anunciar que se estudiarán las estructuras de costos de los colegios privados para dosificar los aumentos en un término "justo y necesario", según consideró.
Las definiciones del secretario se produjeron después de un encuentro a solas con el presidente Néstor Kirchner en el despacho de Casa de Gobierno, lo que puede entenderse como una clara señal de respaldo a la gestión del secretario.
Fiel a su estilo, Moreno subrayó que la evolución de las cuotas de los colegios privados estará bajo el control oficial y que "el que firma la declaración jurada sabe a que se atiene".