La reconocida cantante Valeria Lynch se puso más que furiosa al enterarse que en el camarín de Iliana Calabró existe una línea telefónica ya que allí funcionó hasta el viernes pasado una de las oficinas de producción, donde también estaba conectada una computadora.
Como Valeria es fanática del chat y no puede vivir sin revisar su correo electrónico, este privilegio que tendría Iliana la exasperó sobremanera y se la escuchó exclamar enloquecida por los pasillos del teatro: ¡Supongo que no le van a dejar a la Calabró el teléfono y la computadora!.