Desde que la ministra de Defensa llegó al puesto, en diciembre de 2005, se duplicó la tasa de accidentes e incidentes que involucraron a aviones militares. En 2006 hubo 8 muertos

Así lo reveló el subsecretario de Fortalecimiento Institucional de las Fuerzas Armadas, Gustavo Sibilla, quien atribuyó la falta de seguridad aérea a la falta de mantenimiento, al poco entrenamiento de los pilotos y a las graves fallas en la conducción política.
Desde la llegada de Nilda Garré a Defensa las cosas cambiaron mucho, dijo Sibilla a un matutino porteño.
Y las cifras así lo confirman. Mientras que en el período 1994-2003 el promedio de accidentes e incidentes cada 10 mil horas de vuelo fue de 2,61%, en 2004 el número ascendió a 4,25% y en 2006 aún peor, llegó a 6,16%. Es decir que la cifra más que se duplicó.
La cantidad de víctimas también lo comprueban. En 2004 hubo tres accidentes graves (donde la destrucción tiene un daño mayor al 10%) y nueve incidentes.
En 2005, siete accidentes y 17 incidentes. En total, once fueron las personas que perdieron la vida. Y otros ocho muertos se sumarán en 2006 a causa de cuatro accidentes y nueve incidentes.
Este año se cayó el Mirage en Tandil y allí murió el teniente Peretti. Según Sibilla, cuando llegó su gestión los planes de mantenimiento no los conocía ni los controlaba nadie y hasta este año las partidas destinadas para esa función ni siquiera estaban discriminadas en el presupuesto.