Consiguió un valioso empate sin goles como visitante ante el América de México, en el partido de ida de los cuartos de final. Así, el conjunto brasileño se consolida como candidato a pelear el título
Los casi cien mil espectadores que colmaron el estadio Azteca se quedaron con un sinsabor por el resultado del partido que beneficia a Santos, que será local en la revancha en el estadio Urbano Caldeira de San Pablo, el miércoles próximo.
El encuentro fue complicado para ambos equipos, que a la par disputan los torneos de sus respectivos países, y en ese sentido los mexicanos reservaron a sus principales figuras para el clásico que animarán con las Chivas de Guadalajara.
América, que recién en el segundo tiempo utilizó al goleador paraguayo Salvador Cabañas y a Cuauhtémoc Blanco, no supo aprovechar las situaciones que dispuso frente a un rival compacto, que con oficio controló el balón en la mitad de la cancha y no le dejó espacios.
El equipo mexicano debió emplear una improvisada alineación, ya que la Federación Mexicana de Fútbol anunció a última hora que el delantero chileno Reynaldo Navia estaba impedido de sumarse como refuerzo por reglamento de FIFA, en el que se establece que un jugador sólo puede jugar con dos equipos diferentes en el mismo año.