El partido de hoy entre Newell´s e Independiente mostrará en la cancha a un consagrado de este deporte y a una de las promesas más importantes de los últimos tiempos. La sola presencia de ambos anuncia que el espectáculo está garantizado

Ariel Ortega de un lado, Sergio Agüero del otro. La sola presencia de uno de los jugadores más brillantes que aportó el fútbol argentino en la última década y la de la figura más importante de los últimos años en nuestra canchas harán que el encuentro de hoy entre Newell´s e Independiente garanticen espectáculo, brillo, fútbol.
Se enfrentarán hoy dos artistas de la pelota, tal vez los hombres que mejor llevan las banderas que dejó Diego Maradona desde que se fue. La experiencia y la calidad de uno estarán frente a la frescura y la genialidad del otro. Dos genios al precio de uno y un hecho que no será muy común si se tiene en cuenta que Sergio Agüero, más temprano que tarde, se terminará yendo de nuestras canchas para volver, tal vez, dentro de unos cuantos años, consagrado y experimentado.
Por eso puede ser que no esté mal afirmar que es ahora o nunca: quienes asistan al estadio rosarino tendrán la posibilidad de observar si es que no pasa nada raro- uno de los hechos más sublimes que brinda el fútbol, como la presencia de dos jugadores de estas características, dos tipos que, afortunadamente, conservan todavía la esencia y picardía del potrero más allá de la finanzas del profesionalismo.
Ortega continúa siendo hoy día garantía de espectáculo: lo ha demostrado con sus goles, como el que le hizo a River, y con sus gambetas, tan intactas como en sus mejores tiempos, que siguen siendo, al fin de cuentas, tan buenos hoy como en el pasado.
Y Agüero, ya se sabe, parece haber traspasado el límite de promesa para ser una genialidad de este deporte, algo que demuestra en las difíciles, cuando las patadas de los rivales no le impiden seguir soñando la pelota y llevar las banderas de la alegría que sólo un pibe de su edad, de 17 años, puede enarbolar. Lo ha demostrado, sin ir más lejos, en el reciente clásico ante Racing; y lo ha vuelto a demostrar contra River, cuando desde su pequeñez consiguió un empate que sus compañeros maduros no podían encontrar.
Vale preguntarse, entonces, qué será de quienes disfrutamos del fútbol argentino cuando Agüero se vaya u Ortega se retire, algo esto último- que suponemos está lejos, más allá de amagues que hizo el jujeño cuando River desistió de reincorporarlo.
Sin embargo, la pregunta queda en el aire, porque Agüero, obviamente, en cualquier momento se sube al avión que lo llevará al consagradísimo fútbol europeo.
Por eso, hoy más que nunca, habrá que prenderse a la promesa de espectáculo que anuncian Newell´s Independiente. O dicho con mayor sinceridad y sensatez, Ortega y Agüero.
Alejandro Duchini