La marca alemana presentó esta semana cuatro de sus maravillas y en Infobae.com te hacemos vivir una de ellas. Las sensaciones
El Mercedes Benz AMG SLK55 es un deportivo con todas las letras, agresivo y con mucha presencia. Indudablemente la presencia de este modelo, como los otros tres (C63, CLS63 y ML63) que presentó la marca a alemana marcarán un antes y después en la Argentina.
Infobae.com estuvo probando en el Autódromo de Buenos Aires el SLK55 y comprobó que la meta puesta por AMG en colocarse entre las marcas exclusivas como Ferrari, Maserati, entre otras, está cerca. Es por eso que el motor de cada vehículo es construido por un solo ingeniero y lleva la firma en el motor, mostrando la personalización de la marca.
En cuanto a la prueba realizada, el SLK55 se mostró con elegancia y dejó perplejo a los presentes desde la salida de los boxes del autódromo.
Una vez en la pista, en el trazado número 9, alcanzamos los 246km/h en la recta principal, frente a los palcos preferenciales del Oscar Gálvez. La sensación fue única y el V8 rugía en cada rebaje y salida.
La fuerza de un auto contenida en las cubiertas de 18", daban la tranquilidad de poder tomar cada curva cerrada con un abrir y cerrar de ojos.
AMG tomó todos los recaudos y logró la deportividad y la seguridad en un mismo vehículo. El tren de rodaje deportivo, la dirección paramétrica, paquete airmatic de suspensión neumática, los equipos de frenos de alto rendimiento y la capacidad de trabajar con una caja automática de 7 velocidades (Speedshift 7G-Tronic) con función de doble embrague lo hacen un Fórmula 1.