El portavoz del Departamento de Estado, Philip Crowley, calificó los ataques de hoy como "crueles actos de odio". Pakistán "debería tener la libertad para ejercer en paz su religión", consideró en un comunicado

Estados Unidos condenó hoy fuertemente los "brutales" atentados perpetrados durante procesiones chiítas en los pasados días en Pakistán, el último de los cuales dejó este viernes al menos 58 muertos a causa de una bomba en Quetta, en el suroeste del país.
"Condenamos fuertemente los recientes brutales atentados contra procesiones religiosas en Lahore y Quetta, así como contra un lugar de culto en Mardan", que constituyen "crueles actos de odio", dijo el portavoz del Departamento de Estado, Philip Crowley, en un comunicado.
Pakistán "debería tener la libertad para ejercer en paz su religión, sobre todo en ramadán, y centrarse en reconstruir sus vidas tras las inundaciones, en vez de tener que llorar la muerte de amigos y familiares asesinados en ataques terroristas", agregó.
Fuente: DPA