Un total de 67.000 trabajadores perdieron su empleo debido al terremoto que azotó el centro-sur de Chile el pasado 27 de febrero. La mayor pérdida la tuvo el sector turístico, hotelero y alimenticio

Según el informe final de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) estima que tras el temblor hubo una pérdida de 89.000 empleos y una generación posterior de 22.000 puestos de trabajo, lo que supone una pérdida neta de 67.000 empleos.
El informe de la OIT, que entre abril y mayo encuestó a más de 4.000 empresas, señala que aunque el 53,5% de los puestos de trabajo perdidos pertenecían a los hombres y el 46,5% a las mujeres, el 86% de los 22.000 empleos creados les fueron asignados a ellos.
Asimismo, la mayor parte del empleo perdido se concentra en el comercio (26%), seguido por hoteles y restaurantes (15%), industria alimenticia (15%) y agricultura (11%).
Por su parte, los empleos creados se concentraron en el sector forestal (33%), construcción (22%) y comercio (15%), y corresponden en un 80% a las empresas con más de 20 trabajadores.
La baja en la actividad se aprecia además a través de la caída en la producción y las ventas. Mientras un 65% de las empresas vieron afectada su producción, un 84% vieron afectadas sus ventas.
El informe de la OIT señala que de las empresas que tienen sus operaciones afectadas (33% del total), la mitad considera que reanudarán sus operaciones en más de seis meses y un 10% que nunca lo hará.
Según las últimas cifras oficiales, el desempleo en Chile se situó en un 8,8 por ciento en el trimestre móvil marzo-mayo de este año, lo que supone una subida de dos décimas respecto al período anterior (febrero-abril).
Fuente: EFE