El disidente cubano, que ayer cumplió cuatro meses en huelga de hambre, insistió en que mantendrá su posición "hasta las últimas consecuencias"

Mientras sigue a la espera de que el régimen de Raúl Castro excarcele a más presos políticos, el disidente cubano Guillermo Fariñas confía en que pronto encontrará su liberación.
Fariñas comenzó su huelga el 24 de febrero para pedir a Castro la liberación de 26 opositores presos enfermos. En diálogo con la agencia Efe, señaló que se siente "muy cansado", aunque su estado médico es estable, publicó el diario latino El Nuevo Herald.
"Me mantendré aquí en esta posición hasta que Dios quiera", afirmó el periodista y psicólogo de 48 años, que comenzó su ayuno un día después de la muerte del disidente preso Orlando Zapata Tamayo en La Habana, tras una huelga de hambre de 85 días.
Fariñas está internado en un hospital de Santa Clara y recibe la atención de médicos del sistema de salud cubano, junto con medicación, alimentación parenteral y otros cuidados debido a las continuas infecciones y complicaciones que ha padecido, detalló el matutino.
A cuatro meses de iniciada su lucha, ahora el disidente vislumbra un panorama menos sombrío dado que Cuba entabla una negociación desde mayo con la jerarquía católica cubana, quien se mostró a favor de los presos políticos y ya logró la liberación del preso Ariel Sigles.
Según Fariñas, está dispuesto a abandonar su protesta si son excarcelados los presos más enfermos, 10 ó 12, y si el régimen se compromete a organizar "un calendario" para el resto.