La Junta Militar anunció que convocará a elecciones a lo largo de este año, algo que muchos consideran una burla y un intento por aparentar que en Birmania existe la democracia

Aung San Suu Kyi, ganadora de los últimos comicios democráticos del país, celebrados en 1990
La Junta Militar de Birmania (Myanmar) anuló hoy, dos décadas después, el resultado de las elecciones de 1990, que dieron la victoria a la oposición liderada por Aung San Suu Kyi y que el régimen jamás aceptó, mientras prepara el camino a los nuevos comicios previstos para este año.
El diario oficial New Light of Myanmar, que los generales birmanos emplean para difundir sus mensajes, publicó hoy un decreto gubernamental en el que estipula que aquel veredicto de las urnas "es inválido porque no es conforme a la Constitución" aprobada en referéndum en 2008.
Hace veinte años, la Liga Nacional por la Democracia (NLD) de Suu Kyi logró el 82% de los votos y una abrumadora mayoría en el Parlamento.
Pero los militares no reconocieron el veredicto de las urnas, se mantuvieron en el poder y pusieron bajo arresto domiciliario a la líder opositora, que un año después sería condecorada con el Nobel de la Paz.
"Aquel resultado lo eligió el pueblo. Ahora la Junta lo ha dado por nulo y a través de la fuerza, sin tener en cuenta para nada la voluntad popular", señaló Khin Maung Swe, portavoz de la LND.
El régimen militar prepara comicios para este año, aunque todavía no se fijó una fecha, y esta semana empieza a divulgar la ley electoral que regulará la votación, tachada de farsa por la oposición, la ONU y la comunidad internacional.
Por ahora, se sabe que el Consejo de Estado para la Paz y el Desarrollo -como se autoproclama la dictadura desde 1997- designará a los cinco miembros de la poderosa Comisión Electoral.
Ese órgano supervisará todo el proceso y tendrá competencias para aprobar listas y partidos y descalificar a cualquier candidato por violar las normas, mientras cualquier ciudadano hallado culpable de haber saboteado la votación cumplirá un año entre rejas.
Según las nuevas reglas del juego, Suu Kyi no puede optar a la jefatura del Estado porque estuvo casada con un ciudadano extranjero -el profesor británico Michael Aris, fallecido en 1999- y sus hijos disponen de pasaporte del Reino Unido.
"La Dama", como es conocida popularmente por sus seguidores en Birmania, tampoco puede ser candidata a diputada, puesto que quedan exentos los reclusos o condenados en el pasado por los tribunales.
Suu Kyi cumple actualmente una sentencia de 18 meses de arresto domiciliario por haber permitido pernoctar en su casa a un intruso norteamericano, y agotó todas las vías para recurrir el fallo a no ser que intervenga personalmente el presidente de la Corte Suprema.
Birmania es una dictadura militar desde 1962, cuando un golpe del general Ne Win depuso al débil gobierno de U Nu.