La presidente Bachelet confirmó que comenzaron a abrir los bancos y garantizó la provisión de alimentos y combustibles. "Chile está en mejores condiciones para responder a esta catástrofe. No podemos dejarnos vencer por la adversidad", afirmó

La presidente de Chile, Michelle Bachelet informó esta mañana ante los medios de comunicación que el país está en condiciones de afrontar las consecuencias que dejó el terremoto el pasado sábado.
"Quiero enviar un mensaje a los empresarios del país, el Estado tiene un conjunto de recursos y subsidios para hacerle frente a esta catástrofe", enfatizó la Presidente.
Asimismo, Bachelet aclaró que no existe desabastecimiento por lo que pidió a la población "tener tranquilidad".
"Hay suficientes alimentos, los bancos están comenzando a abrir y también tenemos combustible. Es necesario que todos colaboren para transmitir tranquilidad".
Ayer, la mandataria había informado que el envío de ayuda "está llegando a todos los sectores" y advirtió que las fuerzas armadas serán utilizadas en las provincias donde se registren saqueos.
En este sentido, el Gobierno anunció el envío de ayuda a la región sureña de Chile, incluidas cinco millones de raciones de alimentos, 320 toneladas de elementos de socorro (agua, alimentos, carpas, catres de campaña, generadores de energía, pañales y baños químicos).
En su más reciente informe, Carmen Fernández, directora de la Oficina Nacional de Emergencias (ONEMI), proyectó que a nivel nacional los damnificados pueden llegar a los dos millones de personas.
Aunque la capital Santiago comienza a volver a la normalidad, aún hay zonas sin energía eléctrica o agua y se estima que unas mil 500 viviendas resultaron dañadas y al menos dos escuelas cerraron temporalmente.