Con el fin de remediar una coyuntura en la que cuatro millones de personas permanecen sin empleo, el gobierno socialista fomentará la reducción de la jornada laboral y la contratación indefinida, especialmente de jóvenes

El presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, anunció hoy una propuesta de reforma laboral en España con la que enfrentarse a una situación en el mercado del trabajo que ha generado los más de cuatro millones de desempleados que actualmente tiene el país.
La propuesta apuesta por el modelo alemán, en lo relativo al fomento del "uso de reducción de jornada como instrumento de ajuste temporal de empleo", así como por la contratación indefinida sin que ésta suponga costes adicionales a los empresarios.
Con un modelo que fomenta pues la contratación a tiempo parcial y la contratación indefinida se trata de crear "más trabajo y más trabajo cuanto antes", dijo en rueda de prensa. El Ejecutivo había aprobado las líneas generales de esa propuesta por la mañana, en el consejo de ministros de los viernes, pero no fue hasta casi entrada la noche cuando Zapatero la explicó ante la prensa, una vez cerró la Bolsa, que el jueves había sufrido su mayor desplome desde noviembre de 2008, y tras una reunión con los líderes de los dos principales sindicatos y de las patronales.
La propuesta de reforma laboral se articula en función de cinco objetivos: favorecer el empleo, reducir la dualidad en la contratación y la temporalidad, mejorar las oportunidades de encontrar trabajo, aumentar la flexibilidad interna en las empresas e impulsar la ocupación de los jóvenes con una formación menor.
Se trata de un documento lo suficientemente genérico para que todas las partes lo acogieran de forma positiva, como sucedió, y para que gobierno, sindicatos y patronal puedan sentarse a negociar. Ésa fue de hecho la intención que manifestaron los representantes de los trabajadores y los de los empresarios tras la reunión con Zapatero y el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho.
Las reformas laborales son "auténticamente útiles si son acordadas" y ése es el "espíritu y la línea" del texto presentado hoy, aseguró Zapatero. No rompe el equilibrio entre empresarios y sindicatos, ni supone la pérdida de derechos para los trabajadores, dijo. "No habrá pérdida de derechos ni en la indemnización por despido".
La acogida inicial de los agentes sociales fue buena. "Va en la buena dirección", consideró el presidente de la patronal CEOE, Gerardo Díaz Ferrán.
"No hay un giro brusco" del gobierno como en la cuestión de las pensiones, dijo por su parte el secretario general de la Unión General de Trabajadores (UGT), Cándido Méndez.
Fuente: DPA