Entre los cadáveres de las víctimas del terremoto fueron encontrados cuerpos con disparos en la nuca. Aumentan los saqueos y los incidentes en busca de alimento y agua

La violencia aumenta minuto a minuto en Haití ante la desesperación y el caos que reinan entre los sobrevivientes del fuerte terremoto que el martes pasado provocó miles de muertos y dejó al país en ruinas.
En las últimas horas, la prensa internacional denunció que entre los fallecidos del sismo se encontraron cuerpos con "disparos en la nuca". Es que muchos de los sobrevivientes se armaron para combatir el creciente delito en busca de alimento y agua.
Algunos incidentes de violencia en Haití han complicado el accionar de los trabajadores que brindan asistencia humanitaria a los damnificados por el terremoto, advirtieron funcionarios norteamericanos que encabezan los operativos de ayuda en ese país.
Para distribuir la ayuda hace falta un clima de seguridad, dijo el teniente general Ken Keen, del Comando Sur norteamericano. Aunque la situación callejera está mayormente en calma, agregó, "hay cada vez más incidentes de violencia".
El temor a saqueadores y ladrones ha sido uno de los factores que ha frenado la distribución de ayuda. Tras el sismo del martes, el mantenimiento de la ley y el orden recayó en los 9.000 soldados y policías internacionales de las Naciones Unidas destinados en Haití pese a que esas fuerzas sufrieron cuantiosas pérdidas en el desastre.
El domingo, la Casa Blanca anunció que el presidente Barack Obama emitió una orden permitiendo que miembros seleccionados de las reservas del Ejército fueran llamados para apoyar las operaciones en Haití.
La orden ejecutiva del presidente permite que el departamento de Defensa y el departamento de Seguridad Interior reserven a personal médico y a una unidad de la Guarda Costera para ayudar a ofrecer seguridad en el puerto.