La Fuerza Aérea Brasileña (FAB), que abrió una licitación para adquirir 36 cazas, manifestó su preferencia por el modelo sueco Gripen NG y dejó en tercer lugar al francés Rafale, el preferido por Lula

Las preferencias de los militares fueron incluidas en el informe técnico que la Fuerza Aérea entregó al Ministerio de Defensa tras analizar los tres aviones que se disputan la licitación, asegura Folha de Sao Paulo.
En ese informe la Fuerza Aérea cita como su avión preferido el Gripen NG de la fabricante sueca Saab; coloca en segundo lugar el F-18 Súper Hornet de la norteamericana Boeing y deja en último lugar al Rafale de la francesa Dassault.
Los tres aviones son los finalistas en la licitación abierta por la Fuerza Aérea Brasileña para sustituir a sus actuales cazabombarderos.
Pese al resultado del informe técnico, el presidente brasileño ya había manifestado su preferencia por los Rafale en un encuentro que tuvo en septiembre del año pasado con su homólogo francés, Nicolas Sarkozy.
Ambos anunciaron entonces la intención de convertir a Brasil y a Francia en "socios estratégicos en el dominio aeronáutico" y Lula dijo que su gobierno "abriría negociaciones" con Dassault para la compra de los Rafale.
El informe técnico apenas es consultivo, por lo que Lula tiene la última palabra sobre los aviones militares que Brasil adquirirá.
Según la versión periodística, la Fuerza Aérea prefiere el Gripen NG sobre todo por el precio, al parecer muy inferior al de sus competidores, e igualmente por tener un costo de mantenimiento muy bajo.
El informe no considera negativo que el avión sueco sea un monomotor, mientras que el francés y el norteamericano son bimotores.
El texto aclara que mientras que el avión francés es un modelo ya existente, lo que reduce la posibilidad de transferencia de tecnología, el sueco aún está en desarrollo, lo que permitiría a Brasil tener más acceso a la tecnología.