Lo manifestó Porfirio Lobo, el electo presidente hondureño. Defendió el proceso electoral y pidió que se respete la decisión del pueblo

El presidente electo fijó la que será su política de gobierno y aseguró que no va a permitir "que el presidente Hugo Chávez, ni nadie se atreva a intervenir en la crisis que vive su país". "Que ni él (Hugo Chávez) ni nadie se atreva a meter las narices en Honduras", advirtió.
Honduras "es un país libre, independiente y soberano. No aceptaremos imposiciones de nadie ni compromisos políticos que generen división", aseveró Lobo quien fue uno de los que apoyó el golpe de Estado del 28 de junio pasado contra Manuel Zelaya.
Chávez calificó ayer los comicios hondureños de "farsa" y opinó que han servido para desvelar la "doble moral yanqui" y el "doble discurso" del presidente norteamericano Barack Obama.
Los países latinoamericanos están divididos entre aquéllos que reconocen el proceso electoral y sus resultados, como es el caso de Colombia, y los que anunciaron que no lo harán debido a que los comicios se celebraron sin que antes se restituyera al derrocado presidente hondureño, Manuel Zelaya.
Queremos restablecer y normalizar las relaciones con todos los países. Que nos respeten, igual que respetamos nosotros, manifestó el presidente electo.
Resaltó que los hondureños acudieron el domingo masivamente a las urnas, al señalar que la participación rondó el 62% del padrón frente al 54% de las últimas elecciones.
"No ha habido vencedores ni vencidos. La democracia ha triunfado", resaltó Lobo. "No podemos detenernos en el pasado", señaló y agregó que lo más importante es ver el futuro y evitar todo aquello que divida más.