Altos funcionarios de seis potencias mundiales expresaron su desencanto ante la negativa del régimen de Teherán a aceptar las propuestas que buscan demorar su habilidad potencial para fabricar bombas nucleares y lo instaron a reconsiderarlas

Irán rechazó un acuerdo bajo el cual enviaría uranio enriquecido al exterior para recibirlo luego convertido en combustible para fines médicos en Teherán.
"Estamos desilusionados por la falta de seguimiento sobre los tres entendimientos (en el acuerdo propuesto)", dijo el funcionario de la Unión Europea Robert Cooper, después de reunirse con pares de Gran Bretaña, Francia, Estados Unidos, Alemania, Rusia y China.
La Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA, por su sigla en inglés) había elaborado un plan bajo el cual Irán enviaría uranio poco enriquecido a Rusia y Francia, pero el miércoles Teherán rechazó la propuesta.
La iniciativa proponía que Irán envíe el 75% de su uranio poco enriquecido fuera del país para que sea convertido en placas de combustible para un reactor que fabrica isótopos para tratamientos contra el cáncer en Teherán.
Consultado sobre si el rechazo de Irán llevaría a nuevas sanciones, una fuente cercana a las conversaciones dijo que hubo una discusión general sobre el tema, pero no se abordaron asuntos específicos.
Las potencias quieren reducir las reservas de uranio poco enriquecido de Irán por debajo de la cantidad necesaria, si se refina más, para construir una bomba atómica. Sin embargo, la república islámica sostiene que su programa sólo tiene fines pacíficos.
"Estamos desilusionados por la falta de seguimiento sobre los tres entendimientos (en el acuerdo propuesto)", dijo el funcionario de la Unión Europea Robert Cooper, después de reunirse con pares de Gran Bretaña, Francia, Estados Unidos, Alemania, Rusia y China.
La Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA, por su sigla en inglés) había elaborado un plan bajo el cual Irán enviaría uranio poco enriquecido a Rusia y Francia, pero el miércoles Teherán rechazó la propuesta.
La iniciativa proponía que Irán envíe el 75% de su uranio poco enriquecido fuera del país para que sea convertido en placas de combustible para un reactor que fabrica isótopos para tratamientos contra el cáncer en Teherán.
Consultado sobre si el rechazo de Irán llevaría a nuevas sanciones, una fuente cercana a las conversaciones dijo que hubo una discusión general sobre el tema, pero no se abordaron asuntos específicos.
Las potencias quieren reducir las reservas de uranio poco enriquecido de Irán por debajo de la cantidad necesaria, si se refina más, para construir una bomba atómica. Sin embargo, la república islámica sostiene que su programa sólo tiene fines pacíficos.
Fuente: Reuters