El Tribunal Europeo de Derechos Humanos consideró que el uso del signo religioso no es obligatorio en escuelas públicas porque limitaría el derecho de los niños a creer o no

La exhibición obligatoria de crucifijos en las aulas es contraria al derecho de los padres a educar a sus hijos conforme a sus creencias y a la libertad de religión de los alumnos, según estimó hoy el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.
La corte se pronunció de manera unánime a propósito de un reclamo de una ciudadana italiana que pidió la retirada de los crucifijos de las aulas en las que estudiaban sus hijos.
El tribunal de Estrasburgo consideró que "la exhibición obligatoria del símbolo de una determinada confesión en instalaciones utilizadas por las autoridades públicas, y especialmente en aulas", restringe los derechos paternos a educar a sus hijos "en conformidad con sus convicciones".
El fallo agrega que esa exhibición del símbolo cristiano también limita "el derecho de los niños a creer o no creer".
Fuente: EFE