Las versiones circulan cada vez más fuerte en esta capital, y casi lo confirman los grandes movimientos de militares y policías en los tres aeropuertos del país. Por Débora Plager, enviada especial
La versión comenzó a circular entre los seguidores del presidente destituido Manuel Zelaya y cobró fuerza cuando camiones de las fuerzas policíacas y militares comenzaron a llegar a los dos aeropuertos y a una base aérea estadounidense en Honduras; al mismo tiempo que ya está en el país el José Miguel Insulza, el titular de la OEA.
Una vez en el lugar, Insulza se agendó reuniones con el titular de la Corte Suprema, el Cardenal Oscar Andrés Rodríguez y con los candidatos presidenciales de ambos partidos, Porfirio Pepe Lobo (líder del Partido Nacional) y Elvis Santos (del oficialista Partido Liberal).
Tanto en los aeropuertos de Tegucigalpa y San Pedro Sula como en la base militar creció la expectativa luego del despliegue de las fuerzas en el lugar, pero los opositores le restaron importancia argumentando que "Zelaya quiere hacer un show mediático al ingresar al país y seguir victimizándose ante los medios, no va a pasar desapercibida su llegada y su eventual detención".
En el mismo sentido, los opositores explican que si "su verdadera intención fuera simplemente llegar lo haría por tierra, sin tanto anuncio y menos aun con la comitiva de presidentes de la región que están anunciando".
Lo cierto es que la Fiscalía General de Honduras ya emitió la orden para detener a Zelaya ni bien pise tierra hondureña, y desde ya, una vez que pueda identificarlo.