El presidente interino se mostró dispuesto a desarrollar los comicios para terminar con la crisis que se produjo en ese país ante la intervención cavista. Advirtió que el retorno de Zelaya podría agudizar los enfrentamientos

El presidente interino, Roberto Micheletti, dijo estar dispuesto a celebrar elecciones anticipadas para salir de la peor crisis en Centroamérica en dos décadas, pero advirtió que el anunciado retorno de Zelaya, previsto para el domingo, podría provocar un derramamiento de sangre en el país.
"Por la paz y la calma del país yo preferiría que él (Zelaya) no entrara. Yo no quiero que se derrame ninguna gota de sangre en el país", dijo en declaraciones difundidas por la emisora HRN, uno de los medios de Honduras que no fueron silenciados por el gobierno provisional.
El gobierno interino advirtió que si regresa al país, Zelaya será arrestado bajo cargos de abuso de poder y hasta narcotráfico. Honduras está dividida entre quienes ven el derrocamiento de Zelaya como un complot de poderosos empresarios que concentran la mayoría de la riqueza en el empobrecido país
cafetalero, y quienes creen que el mandatario buscaba seguir los pasos de su aliado Chávez para permanecer en el poder.
"No somos un gobierno intervencionista", aclaró Chávez el jueves en su programa "Aló, presidente". "Estamos obligados a respetar a Honduras, pero estamos en el proceso junto con otros países y organismos multilaterales, haciendo todo lo que podamos para evitar un derramamiento de sangre", agregó.