Las autoridades educativas de ese país aseguran que la polémica medida no es discriminartoria e intenta facilitar la integración de los niños inmigrantes

El Gobierno de centroderecha italiano quiere limitar a un 30 por ciento la cantidad de alumnos extranjeros por clase, para intentar facilitar la integración de los niños inmigrantes, dijo el martes pasado la ministra de Educación.
"Estamos pensando en una cuota del 30 por ciento", dijo la ministra de Educación, Mariastella Gelmini, a un canal local de televisión.
"Ha habido muchos casos de clases compuestas casi totalmente por estudiantes inmigrantes y obviamente tales condiciones no son ideales para una integración adecuada", añadió.
Los hijos de los inmigrantes aprenderán más italiano si se mezclan con estudiantes locales, añadió.
Las cuotas son la última de una serie de iniciativas para regular la inmigración, incluyendo leyes más duras contra los inmigrantes ilegales, que han incrementado la popularidad del primer ministro Silvio Berlusconi, pero despertaron también acusaciones de racismo.
Gelmini ha sido una de los ministros más controvertidas. Su gestión a provocado protestas estudiantiles en escuelas y universidades, donde el Gobierno intenta reducir el cuerpo docente y aumentar la disciplina.
Fuente: Reuters