Natalia Revuelta conoció al dictador cubano cuando Fulgencio Batista estaba en el poder. Fue una de las primeras personas en enterarse de los planes revolucionarios. Tuvieron una hija

Corría el año 1952. Natalia Revuelta no era más que una joven idealista y de la burguesía cubana. Se encontraba casada con un cardiólogo a quien creía amar. Sin embargo, todo cambió de un día para otro. En noviembre de aquel año, el mismo en que Fulgencio Batista tomó el poder en Cuba, conoció a Fidel Castro y comenzó un intenso romance que no duró mucho pero que tuvo como resultado la llegada al mundo de la hija del por entonces futuro dictador.
Tras conocer a Fidel Castro, Revuelta decidió unirse al movimiento revolucionario para estar cerca de aquel hombre a quien admiraba. Siempre estuve impresionada por él, era muy carismático y convincente, aseguró.
A los 83 años, Natalia Revuelta decidió enfrentar al diario español La Vanguardia y contar los detalles de aquel romance que fue determinante en la ruptura del primer matrimonio de Fidel Castro.
Cuando Fidel Castro estuvo preso en la isla de los Pinos, ya la relación entre el líder revolucionario y Natalia Revuelta iba creciendo en intensidad. Con frecuencia la mujer le enviaba comida y fue una de las primeras personas a las que confesó sus planes revolucionarios. De esa manera, nació el amor.
Fue cuando Fidel Castro partió hacia México que Natalia Revuelta se dio cuenta que estaba embarazada. Sin embargo, le ocultó esa verdad. No lo vió por un tiempo. De hecho, el líder cubano solo se enteró una vez que la pequeña Alina tuvo tres años.
Por otro lado, Natalia aseguró que por mucho tiempo mantuvo sus sentimientos por Fidel pero que ya se lo quitó del corazón. Además opinó que su relación no tuvo un final feliz porque Fidel puso siempre su proyecto por encima de su vida personal.