La ofensiva aérea de Israel desató una ola de protestas y condenas en diversos países del mundo árabe. Habrá una reunión de emergencia esta semana. Ahmadineyad, presidente iraní, reclamó acciones inmediatas
Miles de personas salieron a las calles de Beirut, El Cairo, Damasco, Ammán o Sanaa para manifestar su furia y su rechazo a la operación, que ya dejó al menos 285 muertos y 900 heridos.
El movimiento libanés chiita Hezbollah emitió un comunicado en Beirut calificando los ataques israelíes de "crimen de guerra y genocidio" y reclamando "la acción inmediata de la comunidad internacional y sus instituciones".
La organización, que en el verano boreal de 2006 libró una guerra de un mes contra Israel, llamó al mundo musulmán a resistir "la barbarie" y a "apoyar al pueblo (palestino) en todos los niveles militares y civiles para ayudarlo a ser más capaz de enfrentar la agresión".
También en la capital libanesa la policía antidisturbios empleó gases lacrimógenos y cañones de agua para disolver una violenta protesta llevada a cabo frente a la embajada egipcia en Beirut.
Unos cien manifestantes quemaron neumáticos y arrojaron piedras la policía. La protesta condenaba el silencio árabe ante "la masacre de Gaza" y reclamaba a Egipto la apertura del paso fronterizo de Rafah.
Con el mismo objetivo, miles de personas se concentraron frente a la embajada egipcia en Ammán. Egipto y Jordania son los únicos países árabes que tienen tratados de paz con Israel.
Reacción de los líderes
El rey jordano, Abdullah II, reiteró su llamado a que la comunidad internacional fuerce a Isarel a poner freno a la ofensiva. "Los valores de paz inspirados por nuestras festividades religiosas deberían mover de inmediato al mundo para garantizar el cese de la agresión contra la Franja de Gaza, así como el fin del bloqueo impuesto al pueblo palestino en esa región", reclamó ante líderes cristianos.
Otras 80.000 personas salieron a las calles en Sanaa, Yemen. Los manifestantes acudieron al principal estadio de fútbol de la ciudad con imágenes de líderes de Hamas y banderas palestinas. El presidente Ali Abdullah Saleh reclamó una cumbre árabe de emergencia para discutir los ataques israelíes.
El secretario general de la Liga Árabe, Amre Mussa, anunció en El Cairo que los ministros de Exteriores del bloque celebrarán este miércoles una sesión de emergencia para tratar la cuestión.
La televisión siria mostró a miles de personas recorriendo las calles de Damasco cantando lemas contra la "brutal agresión israelí" y llevando banderas sirias y palestinas. Según el canal Al Arabiya, un funcionario del país anunció que Damasco suspenderá las negociaciones de paz indirectas que había iniciado con Israel.
Sin embargo, la reacción más dura provino de Teherán, donde el ayatolá Ali Jamanei, líder supremo iraní, pidió a los países árabes que pongan freno a los ataques y eviten "nuevos crímenes" contra los palestinos de Gaza.
En un comunicado transmitido por la agencia Jabar, Jamenei preguntó a los líderes del mundo musulmán cuánto tiempo más guardarían silencio sobre la ofensiva.
El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, reclamó una acción inmediata para poner fin a la crisis en Gaza. Fue durante una conversación con su homólogo sirio y con el emir de Qatar, según la agencia Jabar.
El Parlamento iraní, entre tanto, tuvo que interrumpir su sesión cuando varios miembros comenzaron a gritar "muerte a Israel". El presidente del órgano, Ali Lariyani, advirtió que Israel enfrentará pronto la tercera Intifada (levantamiento).