04-12-08 | Mundo

Hilda Molina pidió ayuda a Ingrid para reencontrarse con su hijo en la Argentina

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Infobae.com tuvo acceso a la conmovedora carta en la que la médica y disidente cubana agradeció a la ex rehén de las FARC en su lucha por la libertad y le transmitió el dolor de su familia y del pueblo cubano

Hilda Molina pidió ayuda a Ingrid para reencontrarse con su hijo en la Argentina

Hilda Molina, rehén del regimen cubano, e Ingrid Betancourt, ex rehen de las FARC durante casi seis años
El escrito de la neurocirujana cubana enviado a Ingrid Betancourt desde La Habana a Buenos Aires empieza así:
 
"Comienzo estas líneas, expresándole en nombre de mi familia y en el mío, nuestras más sentidas felicitaciones por los merecidos reconocimientos que ha recibido desde su liberación. Nosotros, que hemos sufrido durante casi 15 años, un absurdo y despiadado desgarramiento familiar, comprendemos perfectamente la magnitud de su suplicio; y admiramos su coraje y su bondad, virtudes éstas que le permitieron emerger de tan atroz experiencia con el espíritu puro”.

En el inicio de la carta, Hilda Molina también agradeció "al Sr. Oscar González Oro -periodista y conductor de programas en Radio 10 y C5N-, porque amablemente posibilitó que usted (Betancourt) y yo nos comunicáramos por vía telefónica”.

La médica cubana, acusada falsamente por Fidel Castro de ser una agente secreta encubierta de los Estados Unidos en Cuba, relata que
"el pueblo de esta oprimida isla es muy pobre. Los largos 50 años de proceso comunista lograron homologarnos en la pobreza".

El lapidario informe sobre la situación de su familia y de los cubanos continuó así: "Inmediatamente después de renunciar, se inició para mi familia y para mí un verdadero calvario. La tragedia que lacera a mi familia no constituye una excepción en la Cuba de las últimas cinco décadas. Es precisamente la familia, una de las instituciones más destrozadas por este régimen, que ha provocado la devastación espiritual, moral y ética de nuestra nación".

Hilda Molina no tuvo ningún tipo de descuentos para criticar al régimen al no posibilitarle el reencuentro con su hijo, que reside en la Argentina (la abuela sí pudo viajar desde Cuba hace dos meses). "El universalmente venerado amor maternal no debe ser jamás profanado ni por políticas, ni por ideologías, ni por absurdas y brutales venganzas", indicó.

En sus últimas palabras, Hilda Molina escribió: "Por favor, Señora Ingrid, ayúdenos. Ayude a esta sufrida familia cubana".
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