El líder comunista se reunió ayer con un socio militar de Hugo Chávez, Dmitri Medvedev, en un lugar secreto donde convalece desde hace dos años. Trascendió que la visita duró más de una hora

El encuentro no agendado puso término a la visita oficial del jefe del Kremlin a la isla, tras una gira latinoamericana de una semana que estrechó los
vínculos comerciales y militares de Moscú con la región.
Castro recibió a Medvedev en el lugar secreto donde convalece desde hace más de dos años de una enfermedad que lo llevó a renunciar en febrero a la presidencia cubana, en una visita que duró "más de una hora" ayer, informaron fuentes de la delegación presidencial rusa en La Habana.
Ambos discutieron el desarrollo futuro de la cooperación ruso-cubana, así como asuntos de la política internacional, de acuerdo con los reportes oficiales.
Es el segundo encuentro de alto nivel que celebra el convaleciente ex mandatario cubano, de 82 años, en poco más de una semana, después
de que hace diez días también recibiera al presidente chino, Hu Jintao, quien dijo haberlo visto "recuperado" y con "energías".
Castro no ha sido visto en público desde que a finales de julio de 2006 cayera enfermo y anunciara la delegación de sus poderes en su hermano Raúl.
La cita había sido anunciada por el actual presidente cubano en horas de la mañana, cuando acompañó a Medvedev a realizar una ofrenda floral en el Mausoleo al Soldado Internacionalista Soviético en las afueras de La Habana.
Raúl Castro, que calificó la visita oficial de menos de 24 horas de Medvedev a Cuba como "magnífica", dijo que tras la ceremonia ambos se iban "a ver a Fidel".
Medvedev llegó a Cuba en la tarde del jueves procedente de una gira
latinoamericana por Perú, Brasil y Venezuela en la que el jefe del Kremlin selló varios acuerdos comerciales y militares que han provocado un cierto recelo en Estados Unidos.
Las relaciones entre ambos países no pasan por su mejor momento, a causa de la intención de Washington de instalar parte de su escudo antimisiles en el antiguo espacio soviético, y ha interpretado la introducción rusa en su tradicional "patio trasero" latinoamericano como una réplica a sus planes.
Sin embargo, Medvedev reiteró el jueves en La Habana que su avance en América Latina "no está dirigido contra terceros países" y que se hará "según las leyes internacionales".
"Se podría decir que hemos regresado" a América Latina, dijo Medvedev a periodistas la noche del jueves. "Creo que deberíamos trabajar juntos en todas las áreas que unen a nuestros países en una asociación y con lazos económicos, culturales, humanitarios y militares completos, y que no deberíamos tener miedo a decirlo".
"Por supuesto, todo debe ser según las leyes internacionales. No debería ser impuesto ni estar dirigido contra terceros países ni ir en detrimento de la seguridad internacional", continuó Medvedev.
"Pero nuestra cooperación podría desarrollarse en áreas muy amplias, incluida la técnico-militar", subrayó.
Tras su agenda oficial en La Habana, el mandatario ruso partirá por "unas horas" a descansar de su gira en el balneario cubano de Varadero, antes de regresar a Moscú en horas de la tarde, dijeron a la agencia dpa fuentes rusas.
Fuente: Télam