Es la cifra que se calcula estará presente en la ceremonia de juramentación del presidente electo Barack Obama en Washington el próximo 20 de enero. No se aceptan más solicitudes de entradas

Para la asunción de Barack Obama el próximo 20 de enero algunas personas están realizando canjes de hospedaje en el sitio de internet Craigslist. Algunos ofrecen dinero en efectivo e incluso ayudar a los residentes que den hospedaje.
El Servicio Nacional de Parques, que ha calculado una asistencia a la ceremonia inaugural de por lo menos un millón de personas, despejará más espacio a lo largo de la Avenida Pensilvania donde se realiza el desfile. Se instalarán pantallas gigantescas en el National Mall, el famoso parque en el corazón de la capital, a fin de que la gente vea la ceremonia y el desfile.
La jefe de policía, Cathy Lanier, dijo que el departamento emplea un número adicional de 3.000 agentes procedentes de fuerzas de todo el país para la ceremonia presidencial. En esta ocasión, es probable que la fuerza ascienda a los 4.000 policías procedentes de más de 90 departamentos.
Debido a una demanda judicial, el público tendrá más espacio para presenciar el desfile. Los manifestantes contra la guerra demandaron a las autoridades después de la última ceremonia de juramentación del presidente George W. Bush, obligando al gobierno a despejar más áreas públicas entre el Capitolio y la Casa Blanca.
Se dictarán nuevas normas desde lunes a fin de reducir el número de boletos para acceder a las graderías a lo largo de la ruta del desfile, de 20.000 sitios a 8.700, dejando más espacio disponible para la gente sin boletos, dijo Barna.
Los boletos para los asientos se vendieron entre u$s15 y u$s150 en el 2005 para financiar el desfile. Pero aún no se han revelado los detalles para el desfile del 2009.
La juramentación del presidente Lyndon B. Johnson en 1965 tuvo la mayor concurrencia de público a este evento que se haya registrado en la historia, con 1,2 millones de personas. Para la jura del presidente Ronald Reagan en 1981 asistieron 500.000 personas, mientras que para la del presidente Bill Clinton en 1993 llegaron unas 800.000 personas, según la misma fuente.
Por supuesto el clima puede tener un papel decisivo como ocurrió en la juramentación del segundo mandato del presidente Reagan, cuando se canceló el desfile y la ceremonia se realizó en un recinto cerrado porque la temperatura descendió a 23 grados centígrados bajo cero.
Para la ceremonia de inauguración de John F. Kennedy en 1961 todo estaba cubierto por la nieve, pero eso no impidió que un millón de personas se congregaran en el lugar.